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lunes, 2 de diciembre de 2024

Aquella confesión de Marta

Bosquejo: "Confesando a Cristo como el Hijo de Dios" (Juan 11:27)


Texto clave:

"Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo."


I. La declaración personal de fe


"Sí, Señor":

Una respuesta afirmativa y personal a Jesús.

Reconocimiento de su autoridad y señorío.


Aplicación: ¿Cómo respondemos al llamado de Jesús en nuestras vidas?


Fe individual:

Marta no se basa en la fe de otros, sino en su propia convicción.

Importancia de una fe personal y no heredada.


II. Reconociendo la identidad de Cristo


"Tú eres el Cristo":


Jesús es el Mesías prometido, el ungido de Dios.

Cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento (Isaías 9:6, Miqueas 5:2).


"El Hijo de Dios":

Una declaración de su divinidad y unidad con el Padre (Juan 10:30).


Implicaciones teológicas: Jesús no es solo un profeta o maestro, sino Dios encarnado.


III. La misión redentora de Cristo


"Que has venido al mundo":


La encarnación: Jesús dejó su gloria celestial para entrar en el mundo.


Propósito: Rescatar y redimir a la humanidad (Juan 3:16).


La universalidad del mensaje:

Cristo vino para ofrecer salvación a todos los que crean.


Aplicación: ¿Cómo estamos compartiendo este mensaje con otros?


IV. Aplicación práctica para el creyente


1. Confesar nuestra fe en Cristo:

Marta hizo una confesión valiente en medio de su dolor.


Nosotros también debemos confesar nuestra fe, especialmente en tiempos difíciles.


2. Conocer a Cristo profundamente:

Su identidad como Mesías y Hijo de Dios nos llama a estudiarlo y amarlo más.


3. Vivir con propósito:


Reconocer que Cristo vino al mundo nos inspira a cumplir nuestra misión como sus discípulos.


Conclusión:


La confesión de Marta en Juan 11:27 es un modelo de fe genuina y personal. Al igual que ella, estamos llamados a afirmar quién es Jesús, vivir conforme a esa verdad y proclamarlo al mundo. ¿Estamos dispuestos a decir, como Marta: "Sí, Señor"?



domingo, 1 de diciembre de 2024

Cuando le pidas algo a diciembre

La familia González-Barredo, con noble aprecio envía esta antigua oración portuguesa, que nunca había escuchado y para mi sorpresa se visibiliza en las redes. Me pareció escrita con un sentido hermoso de celo por las cosas esenciales de la vida, aquellas por las que vale la pena soñar, aquellas por las que vale la pena vivir.

 

Cuando le pidas algo a diciembre

 

Cuando le pidas algo a diciembre pídele que traiga regalos que no se vendan en las tiendas; un «me gustas mucho», un «gracias por existir», un «estoy aquí para siempre».

Cuando le pidas algo a diciembre pídele que te traiga abrazos apretados, carcajadas fuertes, regazos de quienes más quieres, manos tomadas todo el año, hombros que te sostengan en corazones donde vivir sin fecha de caducidad.

Cuando le pidas algo a diciembre, pídele que te traiga ojos que brillen por ti, para ti; palabras que te protejan y cuiden como el sol en los días fríos; las pequeñeces que valen todo en la vida; lo esencial que ocupan, sin pesar, el lado izquierdo del pecho; y esa alegría que hace que la vida valga la pena.

Cuando le pidas algo a diciembre, pídele que te enseñe a vivir con el corazón abierto; creer, así como así, que hay una luz para cada oscuridad que tengas que enfrentar.

¿Para qué pedir algo si lo tenemos todo? ¿Y qué quieres que te traiga el año venidero? Nada. No quiero que me traiga nada. Lo único que quiero es que no se lleve; que no se lleve lo que ya tengo; que no se lleve el techo que nos cobija, el plato que nos alimenta, la manta que nos abriga, la luz que nos ilumina, la sonrisa de mis hijos, la salud como tesoro, el trabajo como sustento, la amistad, la compañía, los abrazos, las caricias, los «te quiero», los «te amo», los besos. Que no se lleve los sueños y los trocitos del corazón que lo forman cada persona que llevo aquí dentro.

Que tengas el mejor de los años. Gracias.




sábado, 23 de noviembre de 2024

Definir es limitar

Dicen que toda definición implica una limitación. Parece ser verdad. El enunciado de lo que es algo es, crea límites con lo que no es. 

Los límites devienen como cosas necesarias para entender el mundo. El sol no es la luna; ni los planetas, estrellas. La tierra limita al mar, la tarde al crepúsculo, la vida a la muerte y la eclosión floral al siguiente marchitar del lirio. Tales exclusiones se limitan entre sí y definen ámbitos. De ellos no podemos prescindir.

Pero los hombres pugnan también por definirse, y al hacerlo se limitan, y enrumban sus vidas hacia la más penosa de las crisis: la de identidad. Los seres humanos, en la semejanza que de sí Dios les dio, son mucho más que todo lo que ellos mismos puedan decir. Mucho yerra la astrología: el hombre es más de lo que de él puedan decir las estrellas; el más depravado lleva en sí la imagen de Dios (Gn. 1:27).  

Qué decir de los que quieren definir a Dios. Si definir es limitar ¿alguien puede pensar un tiempo en que no estuvo Aquel que es Eterno? Si definir es limitar ¿alguien puede sugerir un espacio donde no se desborde Aquel que es infinito? Si definir es limitar ¿alguien puede hablar de algo que no pueda el Omnipotente o no sepa el Omnisciente? ¿Alguien puede definir a Dios?

Nombrar es definir, y solo el Altísimo pudo hacerlo de sí cuando alguien le preguntó cómo se llamaba; era preguntarle cómo se definía. Él contestó: «Yo soy el que soy» (Ex. 14).




lunes, 18 de noviembre de 2024

Se siente tan sincero.

En su célebre recopilación de prosas y poesías, El caminante, en «Tiempo lluvioso», 1918, Hermann Hesse estalla en mil pedazos, cuando escribe:

 

Todo está dentro de ti, el oro y el barro, el deleite y la pena, la risa infantil y la angustia mortal. ¡Acéptalo todo, no te aflijas por nada, no intentes rehuir nada! No eres un burgués, tampoco eres un griego, no eres armónico y dueño de ti mismo, eres un pájaro en plena tormenta. ¡Déjala rugir! ¡Déjate llevar! ¡Cuánto has mentido! ¡Cuántos miles de veces, incluso en tus libros y poesías, has fingido ser el armonioso y sabio, el feliz, el iluminado! ¡Lo mismo han fingido ser los héroes al atacar en la guerra, mientras las entrañas temblaban! ¡Dios mío, qué simiesco y fanfarrón es el hombre, sobre todo el artista, sobre todo el poeta, sobre todo yo! (1)


Se siente tan sincero. Debían leerlo aquellos que, desde el estrado, buscan imponerse como dechados de perfección o soñadores paradigmas. Desde los momificados faraones de Egipto hasta el último lidercillo, eso fueron: «fanfarrones de oficio». 

Bien se escribió en el Salmo 53: 


1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios.

Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;

No hay quien haga bien.

2 Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres,

Para ver si había algún entendido

Que buscara a Dios.

3 Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido;

No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.


El único héroe que ha existido es el Señor Jesucristo. Nadie robará su gloria, ni ocupara su lugar.


 

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(1) Traducción del alemán de Pilar Giralt. Segunda cita. Primer párrafo de la segunda cita.

 


domingo, 17 de noviembre de 2024

Cinco consejos para hacer de la lectura un aliado

En un mundo lleno de distracciones digitales, leer puede parecer anacronico, pero la lectura meditada es necesario para la construcción del acerbo cultural de la vida. Algunos consejos para estimularla son:


1. Empieza con temas que te apasionen


No necesitas leer clásicos o difíciles para comenzar. ¿Te gustan los los misterios? Busca libros relacionados con esos temas. Es clave disfrutar.


2. Crea un hábito diario


Dedica 10-15 minutos al día a leer. Puede ser antes de dormir, en el transporte público o mientras desayunas. La constancia es más importante que la cantidad.


3. Lleva un libro contigo siempre


Un libro en tu mochila o una aplicación de lectura en tu teléfono puede salvarte de esos momentos muertos, como esperar en una fila o durante un viaje.


4. Explora diferentes formatos


Una alternativa al libros físicos son los audiolibros o eBooks. 


5. Busca comunidades de lectura


Unirte a un club de lectura, presencial o virtual, te permitirá compartir opiniones, conocer recomendaciones o motivarte.


La lectura no solo mejora tu vocabulario y comprensión, también te conecta con ideas, culturas y experiencias únicas. ¡Empieza hoy y descubre el poder de las palabras!




sábado, 16 de noviembre de 2024

También está en el futuro

El 20 de noviembre de 2018, oraba en la tarde cuando tuve una visión; no fue un sueño, estaba despierto y muy lúcido. Vi de golpe el portal de una casa; era de madera; tenía dos pilares (columnas) a los lados; estaban cerrados arriba por un arco, también de madera. Eso vi, nada más. La visión se desvaneció. La conté a mi esposa y quedamos largo rato pensando qué podría significar. Tomé nota de todo. 

Pasaron tres días; el sábado 24 de noviembre, cercano al mediodía, manejábamos rumbo a la Ciudad de Marshall, Texas. Debíamos estar en una confraternidad seccional. El flujo vial estaba tranquilo; todo parecía estar bien cuando, de pronto, se oscureció el cielo, una lluvia torrencial nos vino encima y aires muy violentos comenzaron a empujar el auto de un lado a otro: estábamos en el epicentro de un tornado.

Perdí toda la visibilidad. Temiendo ser golpeados por un vehículo mayor, buscamos una salida de la carretera. Mi esposa vio, próxima a nosotros, la boca de un camino de piedras, estrecho y desolado. Entramos como pudimos, y ya cerca de una casa, al final, detuvimos el auto y apagamos el motor. 

Nos despejamos un poco, el viento se calmó y la lluvia redujo la intensidad de su azote. Fue entonces que nos sorprendimos al ver, a través del parabrisas, lo que teníamos delante: era el portal y la casa de la visión; allí estaba hasta en el último detalle.

En las arenas revueltas de tu vida pasada, estuvo Jesús. Cruzó contigo díscolas ventiscas y te ayudó a llegar a la tibia aldea en que vives hoy. Pero hay algo más: Jesús está en tu futuro. Lo aprendí aquel mediodía. Él nos mostró que estuvo en el lugar de mi refugio mucho antes de nosotros llegar; nos empujó hacia allí tres días después.

Así nos ama el Señor. Pudo evitar el tornado, pero era necesario que aprendiera que, como está en el pasado y el presente, así está en el futuro, «porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía» (Ap. 19: 10b).

Nada es más importante que recibirle como Salvador personal y vivir la experiencia de un nuevo nacimiento. Déjale tomar las riendas de tus horas por venir, porque Él está en el trino futuro de la alondra, y más allá de tu postrer suspiro.

 



viernes, 15 de noviembre de 2024

Vaya concepto para la salud

Vaya concepto con el que tienen que tropezar los enemigos del pesimismo endémico: «La salud es un estado precario que no presagia nada bueno». Es de Jules Romains en la obra de teatro Knock o el triunfo de la medicina, de 1923. 

Jorge Luis Borges, bromeando la cita al toser, en una entrevista con Antonio Carrizo.



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https://www.threads.net/@baltasaraguilar/post/DCRMynwx-3d/la-salud-es-un-estado-precario-que-no-presagia-nada-buenojules-romains-en-knock-


 


jueves, 14 de noviembre de 2024

Dios ve, recuerda y recompensa

Texto: "Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún" (He. 6:10).


Introducción


Trabajo historia eclesiástica y veo que la queja común del ministro jubilado es que lo olvidaron. 


I. Olvidar es una injusticia y Dios es justo.


La memoria de Dios es perfecta y es eterna.


Los libros se escriben para no olvidar: "Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre". Malaquías 3:16.


"Por tanto se dice en el libro de las batallas de Jehová: Lo que hizo en el Mar Rojo,Y en los arroyos de Arnón" (Nm. 21:14).


Libros de Dios


Apocalipsis 20:12: "Vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras".


Apocalipsis 20:15: "Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego".


II. Dios recuerda nuestra obra y trabajo de amor.


El amor a Dios es la única moneda de valor que circula en el Reino de los cielos.

Amar a Dios y a nuestro prójimo son los dos grandes mandamientos (Mateo 22:37-39).


La palabra amor aquí viene del griego agape, que define un amor desinteresado, que busca el bienestar del otro sin esperar nada a cambio.


Ejemplos bíblicos:


El servicio de María al ungir los pies de Jesús (Juan 12:3).


El sacrificio de los primeros cristianos por los necesitados (Hechos 2:45).


Pregunta reflexiva:

¿Estamos sirviendo con amor genuino o buscando algún beneficio personal?


III. Nuestro trabajo es servir a Dios y servir a los santos y seguir sirviendo.


"Los santos" se refiere a los creyentes, nuestra familia en Cristo.


El llamado a servir no tiene fecha de caducidad; es un estilo de vida.



Desafío:

En ocasiones, servir a otros puede ser difícil:


Tal vez enfrentemos rechazo o ingratitud y el olvido.


Pero Dios no lo olvida.


Quizás nos sintamos agotados o desanimados.

Hebreos 6:10 nos anima a seguir adelante, sabiendo que Dios valora nuestro esfuerzo y nuestro trabajo en el Señor no es en vano (1 Corintios 15:58).


Cita inspiradora.

Jesús mismo dijo: "En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis" (Mateo 25:40).


Conclusión


Hebreos 6:10 es un llamado a la acción:


1. Dios es justo y no olvidará nuestro trabajo y amor.


2. Nuestro servicio debe ser una expresión de amor sincero hacia Él y hacia los demás.


3. Debemos perseverar, sabiendo que nuestra labor tiene un impacto eterno.





miércoles, 13 de noviembre de 2024

¿En qué áreas de la vida necesita oír las palabras «esfuérzate y anímate»?

«Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas» (Jos. 1: 9). Josué necesitó oír esas palabras en los umbrales de una guerra. Tendría que capitanear su pueblo en la conquista de una Tierra Prometida. ¿En qué áreas de la vida necesitamos nosotros oírlas nosotros? ¿Sobre qué experiencias deben colocarse las palabras «esfuérzate y anímate»? ¿Metas profesionales o laborales, quebrantos financieros, rebeldías en los hijos, incomprensiones en los líderes o hermanos en la fe, quebrantos nacidos de la propia familia natural?
Creo que no hay un ser humano que pueda prescindir de tales encomios, porque de este lado de la vida todos luchamos contra desequilibrios que nos asedian y perturban a diario. Y llegada cierta condición del camino, si hay algo que se nos escurre entre las manos es el ánimo. Por eso en algún área de la vida siempre será pertinente recibir las palabras que un día llegaron a Josué. En él fueron órdenes; lo sean en ti: «Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas».



lunes, 11 de noviembre de 2024

¿Tenía ombligo Adán?

¿Tenía ombligo Adán? Aunque parece una pregunta dirigida a niños, la idea de si Adán tenía ombligo ha sido tema de debate entre teólogos, filósofos y hasta científicos. Desde una perspectiva literal, si seguimos la historia del Génesis, Adán fue creado directamente por Dios y no nació de una madre humana, por lo que no habría tenido un cordón umbilical ni su huella residual en un ombligo.

Pero algunos ven en la pregunta una metáfora sugerente: ¿cuánto de la historia o la apariencia de un ser se crea desde el inicio, y cuánto surge de su proceso de formación? En un sentido más poético, el ombligo es una marca de nuestra conexión con la vida y con los que nos precedieron; si Adán tenía o no ombligo es casi secundario frente a lo que representa: nuestra conexión con el origen y el misterio de la existencia humana.




domingo, 10 de noviembre de 2024

Psalm 23

One of the most widely read and beloved psalms in the Bible is Psalm 23, often referred to as "The Lord is My Shepherd." Its comforting message of trust in God, guidance, and provision resonates deeply with people across different cultures and circumstances. The opening lines, "The Lord is my shepherd; I shall not want," are especially well-known.

It’s frequently read at funerals, during moments of personal reflection, or in times of need for reassurance. 




sábado, 9 de noviembre de 2024

Schopenhauer, Pablo y la aparente libertad

La frase del filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860): "Un hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere" refleja su visión filosófica sobre la voluntad y la libertad. Hoy tropezaba con ella mientras leía el Cómo veo el mundo, de Einstein.

Según Schopenhauer, las personas pueden actuar libremente en función de sus deseos (es decir, pueden hacer lo que quieren), pero no pueden decidir qué es lo que desean en primer lugar (no pueden querer lo que quieren).

En otras palabras, Schopenhauer sostiene que los deseos y motivaciones no se pueden elegir, surgen de nuestra naturaleza, están determinadas por factores más profundos, como la biología, el carácter, y el contexto en el que vivimos. Podemos elegir cómo actuar en respuesta a los deseos, pero no elegimos qué deseos experimentar.

Esta idea tiene implicaciones importantes en su filosofía, ya que se relaciona con su concepto de la voluntad, una fuerza irracional y universal que, según él, impulsa toda la existencia. Para Schopenhauer, nuestra aparente libertad de acción no es realmente una libertad en sentido pleno, ya que está limitada por esa voluntad subyacente que no controlamos.

Bueno, por ese camino se puede justificar todos desatinos de la conducta. Para Einstein era una alivio de consciencia; para el apóstol Pablo, no: él se debate en profundidades mayores a aquellas en las que se movió el filósofo alemán, cuando escribe a los romanos, en Romanos 7:17-24:


De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.

Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.

Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.

Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.

Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.

Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;

pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.

¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?




viernes, 8 de noviembre de 2024

Dios reveló su futuro

Satanás a ti: «Yo conozco tu pasado».

Tú a Satanás: «Yo conozco tu futuro».


«Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos» (Ap. 20:10).




jueves, 7 de noviembre de 2024

Pausas

No es un mero detener en el camino; la pausa sincroniza y dimensiona.

Es necesaria cuando la creatividad está bloqueada. Al perder de vista el punto del horizonte al que se iba, o al dejar de oír la voz que te guiaba, o al confundir el sentido del esfuerzo que se hacía, es necesaria la pausa.

José la tuvo en la cárcel; David, en el destierro; Elías, bajo el enebro.

Las pausas recalibran, energizan, enfocan.  

«Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco» (Mr. 6:31), dijo el Señor a sus discípulos tras verlos vivir jornadas agitadas. Ellos querían seguir, y Él los detuvo; impuso una pausa a sus caminos, y se fue con ellos, porque Jesús también está en las pausas.

No, Jesús no terminó contigo. Es solo una pausa, y Él está en ella.




miércoles, 6 de noviembre de 2024

La tarde en que Campos le habló de Cristo a Sabino «el terrible»

Hay testimonios que merecen ser oídos y guardados en el corazón, porque recuerdan a ese abrir de caminos en un bosque tupido, y este es uno. Se lo oí a mi hermano en Cristo, el Rev. Agustín Campos, Pastor de la Obra en Longview y, por veinte años, Secretario de la Sección. Lo contó ante el cuerpo ministerial, los líderes y los hermanos en la fe presentes en la Confraternidad de Educación Cristiana de la sección Tyler, Texas, reunida el sábado 2 de noviembre de 2024, en la sede del Templo de las Asambleas de Dios en la bella Ciudad de Mineola. Así dijo el bueno de Campos:

 

Por tres días no pude dormir. El Espíritu Santo me decía que debía ir y predicarle a Sabino Barrios. ¿Qué problema había con eso? ¡Pues que Sabino Barrios era terrible! Yo era mayordomo de él en el trabajo y teníamos buena comunicación, pero aquel hombre era terrible, de esos que uno dice: «A este no hay quien lo saque del infierno». Pero mientras más resistencia yo hacía más me presionaba el Espíritu. No podía dormir. Aquel hombre era malo y nuestro barrio era pura corrupción. Vaya cosas las que me decía Sabino todos los días. No se puede imaginar. Terminé diciéndole al Señor: «Bueno, para que me dejes dormir, voy a hablarle de Cristo». Así es que una tarde lo llamé, y le dije: «Sabino, necesito hablar contigo. Vamos al fondo de la casa, al patio». Y allí nos sentamos. Sin ninguna expectativa de lograr algo bueno, le dije: «Sabino, quiero decirte que Cristo te ama y que te llama para mostrarte y revelarte ese amor». Fui comunicándole poco a poco el plan de salvación y cuál no sería mi sorpresa al ver que, de pronto, dos lágrimas inmensas rodaban por las mejillas de aquel hombre terrible. Había sido sensible al Evangelio. Terminé diciéndole: «¿Quieres recibir a Cristo como Salvador personal?». Compungido, pero resuelto, él dijo: «Si, quiero». Oré por él, y desde ese día, Sabino Barrios fue transformado en una nueva criatura. 

Su esposa hizo muchísima resistencia. Había sido siempre una mujer mansa y tranquila, pero comenzó a hacerle unas cartas terribles, donde le advertía: «Si tú me vienes aquí con ese Cristo de que tú hablas hazte la idea de que no tienes esposa, ni hijos, ni hogar». Yo no quería leer aquellas cartas porque eran muy personales, pero él me las traía e insistía, y me decía: «Déjala, que esa va a caer rendidita a los pies de Jesús». ¡Y así fue! En un culto de bautismo aquella mujer no resistió más y se rindió a Cristo.

Lo más impresionante de todo es que, como consecuencia del encuentro de Sabino con Cristo, todos sus hijos vinieron a la fe. Hoy, en esta Confraternidad, su nieto Osías es el teclista que está tocando para el Señor, y su hermana, Marbel, la solista que canta. Su otro hermano Josué también es cristiano. Hoy, que los veo a los tres sirviendo al Señor, me da gran alegría, y me digo: «Qué bueno fue obedecer a la voz del Espíritu aquel día, qué alegría me da ver a toda la familia en el Señor, y a sus nietos dirigiendo la alabanza, tocando los instrumentos y cantando para Dios. Qué bueno ha sido».


Es una historia bella y aleccionadora, que nos enseña con voz alta y clara que detrás del más terrible de los hombres puede estar escondida un alma que termine siendo sensible al Evangelio, rindiéndose a Cristo, trayendo consigo a toda la familia y descendencia, y repitiendo la historia del carcelero de Filipos: «y en seguida se bautizó él con todos los suyos» (Hch. 16:33). Esa experiencia de salvación también llevó a una determinación familiar en Josué cuando dijo: «Yo y mi casa serviremos a Jehová» (Jos. 24:15).
Mire en derredor suyo, porque el próximo Sabino puede estar a las puertas. No importa lo terrible que sea, háblele de Cristo.

Sabino «el terrible», Sabino «el hermano».




martes, 5 de noviembre de 2024

Prestado y bendecido

Jesús no tuvo nada. Todo lo tomó prestado.

La barca de Pedro.
El pollino de asna.
La casa de Zaqueo.
La tumba.

No tuvo nada. Apenas retuvo un tiempo la túnica que vestía.
Todo lo tomó prestado. 
Bienaventurados aquellos que atendieron a lo que pidió. Echaron su pan «sobre las aguas» (Ec. 11:1), y lo recibieron de vuelta bendecido.




lunes, 4 de noviembre de 2024

Uso de «Pero» después de un punto y seguido

Antes no se hacía y todavía se ve raro, pero después de un punto y seguido se puede comenzar una oración con «Pero», si se necesita. Aunque es una conjunción y, tradicionalmente, se enseñaba a evitar iniciar oraciones con ella, en la práctica es perfectamente válido hacerlo, especialmente cuando se quiere dar contraste o continuidad a una idea anterior de una manera enfática.

Ejemplo:

«La Habana de 1961 era una ciudad llena de cambios. Pero el espíritu de sus noches seguía siendo inquebrantable».

Este uso es común y aceptado, tanto en escritura literaria como en textos más informales.



domingo, 3 de noviembre de 2024

Qué palabras tan bellas

Qué palabras tan bellas dedicó Roberto Benigni a su esposa, Nicoletta Braschi, en 2021 durante el Festival de Cine de Venecia tras recibir el León de Oro en reconocimiento a su carrera artística. Desde el estrado él se dirigió a la reconocida actriz y compañera de vida, coprotagonista del clásico «La vida es bella», para decirle:

Conozco una sola manera de medir el tiempo: contigo y sin ti. Lo hice todo gracias a tu luz. Si algo bello y bueno he hecho en mi vida siempre ha sido atravesado por tu luz. Cuánta luz emites. Recuerdo que la primera vez que te conocí desprendías tanta luz que pensé que Nuestro Señor, al hacerte nacer, quiso adornar el cielo con otro sol. Mira, fue lo que ellos llaman amor a primera vista; de hecho, a última vista; de hecho a eterna vista.


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Annalisa Teggi. Aleteia. «Emocionantes palabras de Roberto Benigni a su mujer al ser premiado».
https://es.aleteia.org/2021/09/03/emocionantes-palabras-de-roberto-benigni-a-su-mujer-al-ser-premiado Publicado: 3 de septiembre de 2021. Accedido: 5 de octubre de 2024, 7:43 p.m.




lunes, 28 de octubre de 2024

Antes de juzgar escuche a las partes.

Es un principio no solo de justicia, sino de sabiduría y a más de esto, de sentido común: antes de juzgar escuche a las partes. 
Si tuvo tiempo para escuchar a uno, tenga tiempo para escuchar al otro. 
Tenga mucho cuidado con el otro. Es la parte que quedó callada y sin oír. Tenga mucho, mucho, mucho cuidado, porque en esa parte suele estar Dios.

Ya oyó a Caín, ahora oiga a Abel.
Ya oyó a los hermanos de José, ahora oiga a José.
Ya oyó a los filisteos, ahora oiga a Sansón.
Ya oyó a Saúl, ahora oiga a David.
Ya oyó a Sedequías, ahora oiga a Jeremías.
Ya oyó a Caifás, ahora oiga a Jesús.
Ya oyó al mundo, ahora oiga a Dios.



domingo, 27 de octubre de 2024

¡Arde Troya en Longview!

¡Arde Troya en Longview! ¡Retroceden despavoridos el Rey Príamo y los príncipes Héctor y Paris ante el arrollador mensaje del Pastor Agustín Campos este domingo 27 de octubre de 2024! 
«Dios no acepta renuncias». Así de demoledora fue la afirmación inicial de este precioso mensaje. Jonás dice: «¿Nínive? Ya verás que no voy a Nínive. ¡Un pasaje para Tarsis». 
Dios contesta, a través de los hechos: «Jonás, no te estoy pidiendo permiso para que vayas. Te digo que vas a Nínive, ¡y vas a Nínive!».
Es precioso pensarlo.



sábado, 26 de octubre de 2024

Me espanta

Me espantan las muertes con honras del mundo, banderas a media asta, lamentos del senado, cintas de luto en las calles. Me espanta ver las cortes reales anunciando el pesar tras la partida de uno que despiden con lágrimas, vestidos de luto cerrado. Me espanta. A mi Señor lo crucificaron. Y todos los días le vuelven la espalda con acabado menosprecio. «Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos» (Is. 53:3). 
Me espantan las honras del mundo; es la aprobación de los que crucificaron al Señor. Tras sus vítores con voz alta y clara anuncian cuánto hice de mal.
Me espantan las honras de los que crucificaron a mi Señor. Me espantan.



jueves, 24 de octubre de 2024

Meditando al amanecer en el Salmo 101

Salmo 101

1 Misericordia y juicio cantaré;
A ti cantaré yo, oh Jehová.
2 Entenderé el camino de la perfección
Cuando vengas a mí.
En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
3 No pondré delante de mis ojos cosa injusta.
Aborrezco la obra de los que se desvían;
Ninguno de ellos se acercará a mí.
4 Corazón perverso se apartará de mí;
No conoceré al malvado.
5 Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré;
No sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso.
6 Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo;
El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.
7 No habitará dentro de mi casa el que hace fraude;
El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.
8 De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra,
Para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad. 

Es precioso. Es el Salmo 101. Tiene afirmaciones que llaman a la conversión del corazón humano, a la identificación de los vórtices destructivos que giran en torno a la mentira de los simples, la infamación secreta de los perversos, la vanidad de los altaneros. El Juez está sentado en su trono, y llama al mundo a una reacción de integridad. 
Fue la meditación de hoy. Enrumbe Dios tu vida por los caminos de la perfección, y no se aparten tus ojos del Santo y Justo Juez de toda la tierra (Ge. 18:25). Sírvele con constancia y te hará bien, porque Él dijo: «Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo» (v. 6).



viernes, 18 de octubre de 2024

Compararse con los demás es una presión

Compararse con los demás es uno de los males de la juventud. Este penoso hábito es propio de una edad en la que no se ha comprendido que todos tenemos valores propios. Y el menoscabo de los que quieren arrastrarnos tras de sí como serviles estelas no debe ensombrecer la autoestima. 
Este compararse es una presión constante sobre la niñez y la adolescencia; aun daña a muchos adultos. Creo que, en algún momento de la vida, todos la sufrimos.
Niño, joven, adulto: el único referente a quien mirar, el único valor humano a seguir, la meta y la expectativa de Dios en ti es Cristo. Nadie más es digno de ser contemplado como modelo. Pretenden serlo artistas, políticos, ideólogos y filósofos. Y esa presión gravita sobre la juventud como nunca en la historia, en esta época de redes expansivas que penetran lo más recóndito del hogar. Frente a ellas, tienes un muro de contención que te guardará, una señal bíblica que se alza para siempre en la historia indicándote el único modelo de vida a seguir. Está contenido en las palabras de Aquel que dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida» (Jn. 14:6).



sábado, 12 de octubre de 2024

Es el Espíritu de Dios

El Espíritu Santo no trajo quebrantados a los pies de Cristo a niños de escuela. Él hizo estallar en mil pedazos la conciencia y el corazón de los más terribles criminales. James Nelson golpeó con un ladrillo a su madre hasta matarla. Fue nueve años a la cárcel, y el Espíritu Santo lo arrojó de bruces a los pies de Cristo; terminó su historia como ministro presbiteriano de la Iglesia de Escocia. Ramón L. Nieves, capo boricua de la mafia en Chicago, fue confrontado por el Espíritu Santo de Dios. Él le llevó a Cristo. Terminó su historia como Superintendente Nacional de las Asambleas de Dios de Cuba. Nicky Cruz, líder de los terribles Mau Maus en la década de 1960, drogadicto, asesino, lleno de demonios tuvo un encuentro con el Espíritu Santo durante las campañas de David Wilkerson, y el que sostiene al mundo le empujó irreversiblemente al Salvador; termina su historia como evangelista internacional. Velma Barfield, asesina en serie, condenada por cinco envenenamientos en la década de 1960, fue ministrada por Billy Graham y el Espíritu Santo cercenó de golpe las cadenas que la cautivaban. Hasta el instante mismo de su ejecución, el 2 de noviembre de 1984, dio testimonio de una total transformación.
No, no fueron infantes de cuna, y lo que el Espíritu Santo quebró en esos monstruos modela el incomparable poder de Aquel por quien todo vino a ser.
Suelen decir los predicadores que el Espíritu Santo es un caballero, y mal disimulo una sonrisa al oírlo, porque ese Sublime y Alto Ser es fuego que quema, martillo que quebranta, sismo que sacude. Él «penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos» (He. 4:12); detiene en seco al irrefrenable, barre como polvo al fornido, desarma los subterfugios del sabio mayor. Es el poder más grande del Universo. Está detrás de los megatones que desata la fisión nuclear; mueve los calcinantes fotones de la luz solar; es el orden, la cohesión y la vida del Universo. Es el Espíritu de Dios. 



miércoles, 9 de octubre de 2024

Aquello que se mueve detrás

Título: «Aquello que se mueve detrás» (Ro. 1:20-27). Mensaje predicado en la Iglesia "Casa de Oración", Asambleas de Dios en Longview, Texas. Respondiendo a una amable invitación de los Pastores Agustín y Mere Campos. Miércoles 9 de octubre de 2024. Medios audiovisuales del Templo. Usado con permiso.



lunes, 7 de octubre de 2024

No durmamos

La hermana Paula Menéndez, columna de la Iglesia en El Salvador, líder de oración, madre de mi entrañable hermano en la fe, Iván Recinos, gusta decir: «El diablo no duerme; no durmamos nosotros». 
Atendamos a esa invitación, tan pertinente en nuestro tiempo, porque vivimos las horas del fin y mucha gente duerme. 
La exhortación bíblica para la Iglesia es: «Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios» (I Ts. 5:6).



domingo, 6 de octubre de 2024

La más sacudidora Escuela Dominical de Texas tuvo lugar hoy

La más sacudidora Escuela Dominical de Texas tuvo lugar hoy, 6 de octubre de 2024, en la bellísima ciudad de Longview. Desde la clase impartida por el hermano Hernando Martínez, que sumieron a la congregación en un ambiente de quieta reflexión, pasando por la bellísima ministración del Grupo de Alabanza y llegando finalmente a la ferviente exposición de la Palabra por el Rev. Agustín Campos, todo fue sobrecogedor. 
La presentación bíblica descansó en Apocalipsis 21: 1-7, y con la acostumbrada habilidad del Pastor, en la bendita gracia de Dios, la congregación fue llevada a hacer un vislumbre de la vida  eterna, lo que habrá en el cielo, lo que no habrá; lo que pasó con las cosas que tomó prestadas el Señor: la barca de Pedro, el pollino de asna y finalmente, la propia tumba; el valor de serle fiel; el nuevo nombre que tendremos en el cielo. Todas fueron verdades pertinentes para estos tiempos del fin, en lo que fue una mañana refrescante y llena de Dios.
Todos los que asistimos nos sentimos agradecidos del Señor, de su grata presencia y de la preparación que mostraron todos los hermanos que tomaron parte. 
Reciba el Rey del cielo toda la gloria y ¡adelante! que, mientras Cristo no venga, queda mucho por hacer.
Te esperamos el próximo domingo en el Templo "Casa de Oración", Asambleas de Dios en Longview, Texas. Recibe un fuerte abrazo.



sábado, 5 de octubre de 2024

Era necesario...

«...Es necesario que comparezcas ante César» (Hch. 27:24). Así dijo el ángel al apóstol Pablo. Muchos suponen que algo así, tan en la voluntad de Dios, debe fluir con facilidades: «Pablo, el heraldo de la fe, traspuesto, como lo fue Felipe (Hch. 8:39), aparece de pronto en la corte, ante el César, para luego desaparecer en invisible regreso». Pudo ser. «Pablo invitado a Italia por un amigo influyente que le desbroza el camino rumbo al trono, donde debe hablar». Pudo ser. 
Ni lo uno ni lo otro. El apóstol entrará a Roma en cadenas, entre miserables condenados. «Es necesario...», así le dijo el ángel. ¿Cómo entenderlo?
Las enfermedades, citaciones a corte, accidentes y maltratos son agrestes campos de pastoreo, o catapultas a misiones difíciles, permisiones de Dios cuajadas de célicos enigmas. Y la vida de los grandes hombres y mujeres de Dios se llena de ellos. 
La Iglesia sigue en su seno los pasos de Aquel que fue «despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto» (Is. 53:3). El Señor Jesús es modelo y misterio mayor. En Sicar, cansado del camino, se sentó junto al pozo (Jn. 4:6); en el Mar de Galilea, sobre la popa de la barca, agotado, se quedó dormido (Mr. 4:38); desde Jericó hasta Jerusalén salvó a pie con los discípulos veintiocho kilómetros bajo el más ardiente sol (Lc. 19:28). Finalmente, enfrentó solo el misterio mayor: la Cruz. Y por todos murió (II Co. 5:15).
Mire la vida de Jesús. No hay en momento alguno asomo de rebelión a los designios del Padre. Él lo sabía: «era necesario».



viernes, 4 de octubre de 2024

El último grumete

El último grumete, del escritor chileno Francisco Coloane fue la primera lectura que hice en la preadolescencia. Recientemente mi esposa trajo de Cuba mi viejo ejemplar. Me ha acompañado por más de medio siglo. Animado por el reencuentro con este viejo amigo, lo releí. Es un libro pequeño, de ciento diez páginas, puesto a la venta en Cuba en 1972 por el Instituto Cubano del Libro. Mi madre lo compró en la centro-habanera librería Siglo XX, de Neptuno y Águila.
El último grumete es una pequeña obra de ficción dirigida a un público juvenil y tiene de fondo los conocimientos marinos del autor. De lectura fácil y fluida recrea en su narrativa las peripecias del Alejandro Silva; este se incorpora como polizón al velero de la Armada chilena, General Baquedano. Tras ser descubierto por la ronda de guardia es aceptado como tripulante número 301 e incorporado al trabajo de la mar. El buscaba seguir los pasos de su padre como marino y, a un tiempo, encontrar a su hermano, desaparecido mientras navegaba por los mares del sur. 
Tempestades, leyendas marinas, maniobras en sinuosos canales, urden la trama que se resuelve, finalmente cuando Silva encuentra a su hermano liderando los indios yaganes en las más australes locaciones del sur de América, allá donde ya se unen el Pacífico y el Atlántico.
El regreso a casa, las buenas nuevas a la madre de Silva, la locura repentina del primer sargento que tuvo la Baquedano, el carpintero Escobedo, y su diálogo con el último grumete de este velero, que para entonces había sido ya desaguado por los años de uso, cierran la refrescante trama de este libro, que siempre recordaré como una pequeña joya literaria de la adolescencia, ese tiempo de oro, en que, los libros que se leen, se quedan par siempre con nosotros.