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jueves, 21 de mayo de 2026

¿Quiere saber lo que fue la Cruz para Jesús?

Tenía una expresión grave. Llevaba la carga del mundo. Los Evangelios describen en el Señor Jesús momentos de quebranto: en la muerte de Lázaro, a la entrada de Jerusalén, en Getsemaní. Con todo no hay un registro bíblico que más sentidamente exprese las emociones y heridas de su naturaleza humana que el Salmo 69. Es hondamente mesiánico. Su plenitud revelativa es impresionante. ¡Qué delicadamente entretejidos están en él los sentimientos del Señor en torno a la Cruz! 


Él se sintió irremediablemente odiado


«Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; se han hecho poderosos mis enemigos, los que me destruyen sin tener por qué...» (Sal. 69:4).


Él se sintió afrentado


«Porque por amor de ti he sufrido afrenta...» (v. 7).


Él se sintió decepcionado


«Extraño he sido para mis hermanos, y desconocido para los hijos de mi madre» (v. 8).


Él se sintió vituperado


«Y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí...» (v. 9).


Él se sintió confundido


«Tú sabes mi afrenta, mi confusión y mi oprobio...» (v. 19).


Él se sintió escarnecido


«El escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado» (v. 20)


Y lo más triste: Él esperó compasión y consuelo, y no los tuvo


«...Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; Y consoladores, y ninguno hallé. Me pusieron además hiel por comida, y en mi sed me dieron a beber vinagre» (vv. 20. 21).



¿Quiere saber lo que fue la Cruz para Jesús? Lea el Salmo 69.





miércoles, 20 de mayo de 2026

Es bíblico

No les interesa leer porque no les interesa pensar. 

No les interesa pensar porque no les interesa crecer.

La plenitud, que es otro nombre para la felicidad, abraza al que crece.

«Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» (Jos. 1:8).

Es bíblico leer.

Es bíblico pensar.

Es bíblico crecer.

Es bíblico ser pleno.

Es bíblico ser feliz.

 




domingo, 17 de mayo de 2026

Cuando la mordaza es ley, la verdad se va al exilio

Asambleas de Dios de Cuba es la iglesia evangélica numéricamente más grande del país. Con un crecimiento sostenido desde 1990, se desbordó en las capitales de provincia alcanzando con sus misiones los últimos y más recónditos campos insulares. Escribir su historia extendida desde los momentos de su entrada a la isla como misión foránea en 1931 hasta los límites de gloria vividos a finales del siglo XX fue una tarea noble asignada al autor tras ser nombrado por el Comité Ejecutivo General como Historiador de la organización nacional en diciembre de 2013. El tomo I de Historia de las Asambleas de Dios en Cuba estuvo listo a mediados 2014 y saludó el Centenario de las Asambleas de Dios en los Estados Unidos. Con toda suerte de obstáculos (algunos creados con muy torpe encubrimiento) se imprimieron en la Casa Editorial de las Asambleas de Dios (Calitad), mil doscientos ejemplares que corrieron por toda Cuba, llegaron a las oficinas nacionales de varias denominaciones hermanas, a los despachos oficiales del gobierno y a las sedes mundiales de las Asambleas de Dios en Springfield, MO y Global University, de donde son hoy fondo bibliotecario.
Quedaba en lo adelante una tarea incomparablemente más compleja: la elaboración del tomo II. Este incluiría los serios trasiegos de la iglesia cubana desde el triunfo revolucionario en 1959, pero cómo describir una pelea de boxeo sin hablar de golpes. Pastores en cárceles, templos derribados, persecuciones, campañas nacionales para la aniquilación de la fe... ¿Cómo se haría esa narrativa sin generar problemas en un medio tan censurado y policial como lo es el cubano? Estos son los caminos por los que pedí una entrevista con el Rev. Raúl Suárez Ramos. El expresidente del antiguo Consejo Ecuménico de Cuba y Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular fue amable y accedió a recibirnos el martes 19 de enero de 2016, a las 9:00 a.m. en el Centro Martin Luther King. Se le obsequió un ejemplar del tomo I, ya en circulación, y se entró de lleno en los problemas a tratar en el tomo II. El Rev. Suárez nos escuchó con paciencia y en respuesta a mis preocupaciones dijo: «La historia no se escribe para poner contento a este o a aquel». Resumidamente y con autoridad, dijo: «Escriba».
Entre las observaciones que hizo esa mañana el Rev. Suárez acotó algo que me pareció discutible, cuando afirmó: «Lo que más nos agrada es que la historia la escriba alguien que está aquí. No nos gusta que la escriba alguien que viva afuera». Este fue un punto de desencuentro, porque el Rev. Marcos Antonio Ramos escribió Panorama del Protestantismo en Cuba en pleno exilio y esa meritísima obra estuvo disponible en todas las librerías cubanas del Estado durante mi infancia y temprana adolescencia. Como no tenía planes de emigrar no hice de ese punto un centro álgido de discusión, así es que avancé en la entrevista a otros temas de interés y a posibles garantías tras la publicación.
Casi exactamente un año después e inesperadamente tuve que emigrar y no agotaré al lector con el relato de las situaciones que llevaron a eso. En resumen: el tomo II tuvo que terminarse en el exilio. Doné a la organización nacional el formato digital y el fondo fotográfico inédito que fue gestionado por años y que pronto vi circular libérrimamente en publicaciones intrascendentes de la isla. Como podía esperarse se prohibió definitivamente la edición y publicación del tomo II de Historia de las Asambleas de Dios y no necesito que me expliquen el camino por donde se llegó a la decisión final: la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del PCC lo vetó y la organización nacional de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) asumió la redacción de un texto que nunca se me hizo llegar y acerca del cual, tras revisarlo, por medio de amigos, me despertó opiniones muy reservadas... 
El tomo II de Historia de las Asambleas de Dios de nuestra autoría se publicó el 1 de enero de 2019, y, desde la plataforma de Amazon, se puso al alcance de todo lector interesado. Los generosos fondos destinados a cubrir la publicación del libro en la isla regresaron a las arcas del autor y se enrumbaron a otros destinos. Mientras los pobres hermanos de Cuba demandaban la llegada a ellos de un ejemplar, este circulaba por cientos en Estados Unidos y América Latina con un alcance muy superior al que tuvo el tomo I.
Desde el exclusivismo que guía a todas las decisiones del Partido Comunista fue Cuba quien perdió en todos los órdenes. El odio al desterrado es algo que ellos visibilizan sin disimulo alguno. Un exiliado es un animal rabioso de cuya extinción se alegrarían. El Muro de Berlín no cayó para ellos; lo llevan en sus corazones y separan con él a los cubanos de la isla de los que están en el exilio. 
¿Qué decir de estas enfermas perspectivas cargadas del más lacerante odio, de esta lucha por amputar valores y cercenar todo lo que no se acomode con un ideario sociopolítico tan fracasado y decadente? A más de esto, qué decir acerca del valor de la obra de los que fueron echados más allá del mar. 
La literatura del exilio es una fuente rica de exploración sobre la identidad, la nostalgia, la resistencia y el dolor de la separación. 
Un exiliado llamado Daniel escribió la introducción indispensable de la profecía neotestamentaria. La hizo en Babilonia, lejos de su cuna judía en tierras de Israel. Su libro, Daniel, está a la cabeza de los Profetas Menores en la Biblia. 
Juan, el apóstol del amor, escribió el Apocalipsis en la alejada isla de Patmos.
Los miserables de Víctor Hugo, obra maestra de la literatura francesa y, posiblemente, la más sublime de las novelas, fue escrita durante el largo exilio de dos décadas a donde fue empujado el autor por Napoleón III. Desde su experiencia de desarraigo, Víctor Hugo fue la voz de los oprimidos. La visión de la pobreza, la redención y la lucha por los derechos humanos, de quien fuera también autor de Nuestra Señora de París, son temas universales conectados con su vida en el exilio y su deseo profundo de cambio social en Francia.
El pequeño príncipe de Antoine de Saint-Exupéry se escribió en el exilio. El autor se encontraba en Nueva York en 1942, tras escapar de la ocupación nazi de Francia durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras vivía experiencias de tristeza, añoranza y aislamiento, escribió esta profunda alegoría. En ella refleja los sentimientos de pérdida y desarraigo, el amor por su país y una sentida preocupación por el rumbo de la humanidad. Se convertiría este pequeño libro en una de las obras más leídas del mundo.
Los Cantos de vida y esperanza de Rubén Darío (1905) fueron escritos fuera de Nicaragua. Son una honda reflexión sobre la soledad y la esperanza en medio de un entorno foráneo.
Poeta en Nueva York, del español Federico García Lorca (1940, póstumo), donde aparecen mezclados surrealismo y un profundo sentido de alienación, evocan el choque cultural del autor frente a la vida urbana neoyorquina. Fue escrito en Nueva York ¡y en Cuba!
Cien sonetos de amor de Pablo Neruda (1959) fue escrito durante el exilio del autor en Italia. Esta colección celebra la naturaleza y el amor humano, en una  fusión de nostalgia y resistencia frente a su persecución política en Chile.
La trilogía del uruguayo Eduardo Galeano, Memoria del fuego, fue escrita durante su exilio en España. En ella reinterpreta la historia de América Latina desde una perspectiva de resistencia y solidaridad, haciendo del exilio una fuente de creatividad.
La casa de los espíritus de Isabel Allende (1982) fue escrita en Venezuela tras el exilio de la autora desde Chile. Este clásico del realismo mágico explora temas de identidad, memoria y trauma familiar, reflejando la situación política chilena de su época.
El libro del exilio de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi (1972) vio la luz durante su exilio en España. En él explora el desarraigo, la nostalgia y la vida en un país extranjero.
Exil del poeta y diplomático francés Saint-John Perse (1942) fue escrito en Estados Unidos donde se refugió el autor durante la ocupación nazi de Francia. Esta obra, de profundo estilo lírico, se mueve entre los temas de la soledad, el desarraigo y la búsqueda de libertad.
El otoño del patriarca del colombiano Gabriel García Márquez (1975) se escribió entre Barcelona, México y París, sedes harto alejadas del río Magdalena.

 Mientras defendía en La Habana la Tesis para la Maestría en Teología Práctica por la Facultad de Teología de las Asambleas de Dios para América Latina (Springfield, MO. EUA), en 2009, girando sobre el tema de «el pensamiento de Dios en José Martí», el decano de la Facultad y presidente del tribunal, Rev. Mike Lawrence, tras escuchar una afirmación que definía a Martí como referente central de las letras cubanas, hizo una observación muy sutil: «Martí estuvo mucho tiempo fuera de Cuba...». Razón tenía. José Martí es el más egregio ejemplo cubano del capítulo «escritores en el exilio». Vivió en España, México, Guatemala, Venezuela y, especialmente, en Estados Unidos. En el complejo monumental que rodea su tumba aparecen los escudos de todos los países donde se refugió. La Edad de Oro, con la que aprendimos a leer los niños cubanos la escribió en Nueva York, en 1889. Durante sus años de penoso destierro publicó poesías, ensayos, artículos y discursos que inspiran hasta hoy a los estudiosos de la literatura y la historia. Todo lo que devino de él refleja un amor profundo por su patria. Su obra es espejo de la belleza de su tierra y del dolor de no poder vivir en ella. 

Conclusiones

¿Qué más decir? El título inicial bajo el que se escribió este artículo fue: «El desprecio al desterrado». A mediados de la redacción, parafraseando a Rubén Darío, cupo definir un título que pareció mejor: «El vientre del exilio es fecundo». No acabo de aprender que el título de un artículo o libro nace cuando estos terminan. 
Sueño con un país donde las personas sean ponderadas por sus valores, no por sus ideologías. 
Que se escriba más sobre Cuba en el extranjero que en el suelo patrio no depende de los que abandonaron la isla. Cuando en un Estado la mordaza es ley, la verdad se va al exilio.




viernes, 15 de mayo de 2026

Cuando las cosas no están en su lugar...

Cuando las cosas no están en su lugar estorban dondequiera que se pongan. Esa condición es válida para las cotidianidades que suponen desde una herramienta de trabajo o un útil del hogar hasta un juguete infantil.

Tal cosa se extiende a todas las artes plásticas, pintura, escultura o arquitectura; a la literatura o la poesía; al fruto de esas semillas de la tierra que otrora cayeron en lugares equivocados. 

Vuelan en bandadas las aves; ellas saben dónde estar e ir. Los humanos no. Y cuánto estorban esos tristes seres al estar fuera de lugar.

Cuando las cosas no están en su lugar...





domingo, 3 de mayo de 2026

¿Qué habrán leído?

Hay una relación muy directa entre lo que las personas leen y lo que escriben. La influencia de aquello que leyeron se extiende adicionalmente a lo que se les escucha hablar y se evidencia por igual en los sentimientos que se transparentan en sus acciones.

Por eso, cuando veo a la gente escribir los más extraños disparates, expresar las más retorcidas ideas, o, meramente, comportarse como si no fueran humanos, me quedo pensando: «¿Qué habrán leído?».





martes, 28 de abril de 2026

Tardamos en entenderlo

Tras él se levantaron y cayeron imperios.

En su nombre perecieron pueblos.

Está detrás de cada robo y en el derrotero de muchos crímenes.

Brilla coronado en el alma de cada truhan.

Desequilibra la balanza del juez, ciega al vidente, trastoca el consejo en la boca del sabio.

Hoy, como ayer y siempre, mueve al mundo, que orbita desenfrenado en torno a él.

Tardamos en entender que es la verdadera escala de valores con que seremos medidos de este lado de la vida.

Es el dinero.


Desde su ancianidad, el apóstol Pablo escribió al joven Timoteo: «...Porque raíz de todos los males es el amor al dinero...» (I Ti. 6:10a). Pudo describirlo como «raíz de algunos males», o como «raíz de muchos males». Pero el dinero es mucho más que eso: es la «...raíz de todos los males». 

Así lo definió el Espíritu de Dios en el corazón del apóstol.

  




lunes, 27 de abril de 2026

Ballenas

La escuchábamos de jóvenes, en la voz de Roberto Carlos, mucho antes de que pudiéramos entenderla como lo que es: un canto a la vida y a la gran creación de Dios.

 

Ballenas


Cómo es posible que soporte tu conciencia

Mirar los ojos de quien muere frente a ti

Y ver al mar que se debate suplicante

Y hasta sentirte un vencedor en ese instante.


No es posible que en el fondo de tu pecho

Tu corazón no tenga lágrimas guardadas

Que derramar sobre ese rojo derramado

En esas aguas que has dejado tú manchadas.


Tus nietos te preguntarán qué es lo que sabes

De las ballenas que cruzaban viejos mares

Que las vieron en los libros

O en imágenes de archivo

De un programa vespertino de televisión.


Responderás con el silencio de tu boca

Recordarás batiendo el mar con furia loca

Una cola expuesta al viento

En sus últimos momentos

Tu recuerdo es un trofeo en forma de arpón.


Cómo es posible que tú tengas el coraje

De no dejar nacer la vida que surgió

En otra vida que no tiene hogar seguro

Y sólo pide su existencia en el futuro.


Cambiar tu rumbo y buscar tus sentimientos

Te hará sentir un verdadero vencedor

Estás a tiempo de escuchar cantar al viento

Una canción que te habla mucho más de amor.


Tus nietos te preguntarán qué es lo que sabes

De las ballenas que cruzaban viejos mares

Que las vieron en los libros

O en imágenes de archivo

De un programa vespertino de televisión.


Responderás con el silencio de tu boca

Recordarás batiendo el mar con furia loca

Una cola expuesta al viento

En sus últimos momentos

Tu recuerdo es un trofeo en forma de arpón.


¿Cómo es posible que soporte tu conciencia?


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Roberto Carlos - Erasmo Carlos 




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(1) Roberto Carlos. Site Oficial. «El oficio de escritor» https://www.robertocarlos.com/letras/ballenas-as-baleias/ Accedido: 28 de abril de 2025, 8:32 p.m.




jueves, 23 de abril de 2026

¿Vale la pena escribir?

¿Vale la pena escribir? Vale la pena, pero no por las razones que suelen venderse. Si piensas en fama, reconocimiento o incluso en “dejar huella”, te diría que no: la historia está llena de grandes escritores olvidados y de páginas que el tiempo borró sin contemplaciones. Incluso alguien como José Martí escribió con la conciencia de que su obra servía primero a su verdad interior y a su tiempo, y no a la eternidad.

Ahora bien, si escribir es para ti una forma de ordenar el mundo, de entender el alma humana, o de decir aquello que, de otro modo, se desvanece en el silencio, entonces no solo vale la pena: se vuelve casi necesario.

Escribir, afina el pensamiento (lo obliga a tomar forma), preserva lo vivido (aunque sea solo para ti), y, a veces, toca a otro ser humano de una manera que ninguna conversación logra.

Hay también una dimensión más íntima y honesta: uno escribe porque no puede evitarlo. Porque hay imágenes —como esas “díscolas ventiscas” que tú trabajas— que piden nacer en palabras.

La verdadera pregunta no es si vale la pena escribir, sino: ¿puedes dejar de hacerlo sin sentir que pierdes algo esencial? Si la respuesta es no, entonces ya tienes la respuesta.





miércoles, 22 de abril de 2026

El premio que no fue premio

Ellos no premiaron el triunfo en la obra, 

el desgaste en la lucha,

o la épica resistencia al derribo. 

Ellos premiaron al azar.


Ignoraron la excelencia definida,

y magnificaron la suerte ciega.

Eso hicieron.


¿Quiénes son ellos? 

Mi corazón y mi canción lo saben.





lunes, 20 de abril de 2026

Qué proclamación de independencia

Las expresiones de independencia pueden llegar a ser muy graciosas. Hoy leí en una pancarta anónima: «Lo de caer bien se lo dejo a los paracaídas. Y lo de dar buena impresión a las impresoras».





domingo, 19 de abril de 2026

A algunos les es fácil olvidar

Acaba de tener lugar el Congreso Mundial en Favor del Olvido. Acudieron a él todas las hachas. 

Pese a que la convocatoria fue extensa, no participó ningún árbol.




lunes, 6 de abril de 2026

¿Será?

¿Se disfruta más la música que se toca en el instrumento que la que meramente se escucha? Quizá sea así, porque el que toca es como si cantara con las manos mientras deleita el oído. 

Tocar un instrumento y oírlo es como espirar y volver a inspirar la música que se lleva dentro. Doble dicha la del músico.




domingo, 5 de abril de 2026

Niños para siempre

Creo que, de algún modo, la infancia nunca termina. Nadie llega a madurar totalmente. El más duro de los humanos tiene algo de aquella inocencia.

Somos remedos incompletos de Peter Pan, aquel niño que nunca creció.




martes, 17 de marzo de 2026

De flores y destierros

La flor desterrada vuela sin raíces

mientras cruza por vientos cambiantes.

Su perfume se diluye en sus trémulos pétalos,

y el rocío la visita con aguas de otro sabor.

Se levantan a la vista montañas con relieves espurios,

y horizontes ignotos le anuncian mundos por sortear.

Todo conspira contra el sueño de echar nuevas raíces.

Y ya no puede volver atrás. 

Destierro y desarraigo, triste suerte para la flor que vuela.





domingo, 15 de marzo de 2026

Tuve un sueño

Trabajé intensamente hasta entrada la madrugada. Cerca de las 3:30 a.m. caí extenuado en la cama y pronto quedé dormido. En el flujo de este necesario reposo para un día cargado tuve un sueño lúcido como un mar soleado. Me vi de pronto yendo hacia la pequeña isla neoyorquina que cobija a la Estatua de la Libertad. Por alguno de los misterios inextricables de los sueños, desde el pequeño barco que me llevaba no lograba ver la conocida imagen. Finalmente, llegué y puse pie en tierra. Al acercarme y mirar quedé muy sorprendido; en el pedestal de la conocida efigie no estaba la dama que sostiene la antorcha; en su lugar se levantaba en bronce José Martí. Su mano estaba extendida sobre los presentes y el conjunto monumental se movía sobre nosotros como si fuera a caer. Pudimos sentirnos amenazados, pero nadie tuvo miedo. Sin moverme del lugar dije: «No puede caer; todavía tiene mucho que hacer».

Desperté. Apenas amanecía.





martes, 17 de febrero de 2026

Estaciones

Puede cambiar tanto con el tiempo, mudar la textura de su corteza, el color de su follaje, la altura y extensión de sus fornidos troncos. Mucho puede cambiar. Pero son las mismas raíces, el mismo olor en sus hojas, el mismo rumor del viento cuando mueve las ramas. No mutó el carácter de su fruto. No hay dudas, es el mismo árbol.





lunes, 16 de febrero de 2026

La historia se va a reescribir

La historia, qué campo del saber humano. Los indios taínos la tenían en su tradición oral. En los Areitos cantaban las epopeyas de su pueblo. Luego, llegaron  los españoles con el gobierno y la escritura y definieron en libros su propia escala de valores. Quedó fijada en los vetustos relatos que dejaron a la posteridad. Llegó la República de Cuba en 1902 y el liderazgo cubano hizo en sus textos su propia valoración histórica. Muchos villanos se tornaron héroes y muchos héroes resultaron villanos. Figuras poco conocidas, como José Martí, fueron colocadas en pedestales. Todos los referentes de la historia fueron removidos.

Vino 1959, y desde el inicio de la Revolución todo el pasado quedó liderado por un cúmulo de gente "mala" y "perversa". Los valores de la República fueron silenciados a la luz de los que devenían como "nuevos y definitivos salvadores de la humanidad". No solo reescribieron la historia patria, también hicieron la nueva historia mundial.

Se avecinan para Cuba grandes cambios.  Estos serán económicos, industriales, laborales, urbanísticos, viales y culturales; todas las áreas de la vida serán tocadas. Y una vez más la historia, para todos los sistemas de enseñanza será reescrita. A muchos les espantará leer los capítulos de los nuevos libros por los que estudiarán hijos y nietos. ¿Qué nombres corresponderán a héroes? ¿Cuáles a villanos?  ¿Qué grupos humanos ocuparán los antros de la corrupción? ¿Cuáles los de la probidad? ¿Qué monumentos serán derribados y cuáles erigidos? ¿Cuánto cambiarán las funciones de los edificios públicos y los nombres de los lugares?

La historia se va a reescribir. Será pronto. ¿Me sorprenderá? No. La historia que se reescribirá en ese futuro cercano hace muchos años la leí.



 


domingo, 15 de febrero de 2026

Ciertos episodios contemporáneos, a la luz de la historia, llegan a ser casi patéticos

Espacios noticiosos alusivos a Cuba anuncian: «El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, recibirá este lunes por la tarde en Madrid a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez [Parrilla], confirmaron a EFE este domingo fuentes de Exteriores. El responsable de la diplomacia cubana, que estaba de visita en China recabando apoyos ante el cerco energético impuesto por Estados Unidos a la isla caribeña, ha solicitado la entrevista con Albares aprovechando su paso por la capital española de vuelta a su país» (1)

En 1898 cubanos y norteamericanos, unidos, echaron fuera de la isla con toda la violencia de una guerra a los españoles. En abril de 2016, guardé respetuoso silencio ante la lápida que cubre la gigantesca fosa común donde descansan los soldados españoles caídos en La Loma de San Juan y El Caney, en la lejana Santiago de Cuba durante aquella guerra.

La naciente República de Cuba desmontó del Parque Central de La Habana la estatua de Isabel II. Su pedestal quedó vacío. Junto con los abatidos reclutas españoles, quinientos años de historia fueron echados al mar. «Fuera España, no la queremos más...».

Hoy el canciller cubano pide ser recibido allí. La isla necesita ayuda.

Ciertos episodios contemporáneos, a la luz de la historia llegan a ser casi patéticos.



 

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(1) Newsroom Infobae. «Albares recibirá en Madrid al canciller de Cuba para analizar la situación en la isla». 

https://www.infobae.com/america/agencias/2026/02/15/albares-recibira-en-madrid-al-canciller-de-cuba-para-analizar-la-situacion-en-la-isla/

Publicado y accedido: 15 de febrero de 2026.




jueves, 12 de febrero de 2026

No entendemos la muerte, pero que bien entendemos la ausencia

¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti (Is. 49: 15)


Los humanos no entendemos la muerte, ese desliar en el polvo de la tierra del ser inteligente al que tanto debemos, tan desbordante de iniciativas, tan lleno de vida. Estamos ante su cuerpo, en luctuosas honras, y todo se llena de confusión porque la muerte, por más que se reitere no la podemos entender. 

En penosa compensación hay otra cosa que las personas sí aprendemos a pesar en balanza, reconocer y definir, y es la ausencia. Enfermamos y pensamos en los padres, que ya no están; sus ausencias nos penetran con el más hondo significado. Enfrentamos problemas y vienen al corazón los amigos que ya partieron, esos que, con un mandoble de sus espadas, nos sacaban de las peores crisis. Cuánto llegan a extrañarse. 

Vivimos con añoranza irremediable por edificios que cayeron, árboles que no están, otoños tiernos, inviernos recogidos, sobremesas del hogar, caricias de alma que quedaron de navidades lejanas y estrellas remotas con luces que ya no brillan. Laten batallas libradas y tiempos vividos entre sueños y esperanzas. 

Familiares, vecinos, compañeros, maestros; todo gravita a una en el recuerdo, como un mar quieto cuyas lejanas olas conocimos con los que nos ayudaron a llegar a puerto.

No, los seres humanos no podemos entender la muerte, pero que bien comprendemos la ausencia. 




miércoles, 11 de febrero de 2026

Respondiendo a un comentario de Yamayka Casanovas Mendoza

La hermana en la fe, Yamayka Casanovas Mendoza, comenta el artículo: «DOMINGO 13 DE MARZO DE 1988. ES ATACADA LA IGLESIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL (ASAMBLEAS DE DIOS) EN SANTIAGO DE CUBA». Agradecemos sus atentas palabras y la sinceridad que usa al escribir. Hay, sin embargo, cosas que se pueden objetar a sus afirmaciones. Ella afirma:

 

No soy política, ni quisiera jjjjj, pero bueno en franca concordancia a la justicia de Dios, debemos reconocer q luego de las muchas oraciones de los santos de la iglesia, en el año 1992 se realizó una reforma a la Constitución de la República de Cuba, en la cual se respeta la libertad de religión culto y asociación en la sociedad civil, dando la oportunidad de poder establecer dentro de la isla y con total libertad , las iglesias q hoy tenemos, obviamente gracias a Dios, amén de q Cuba no es un estado religioso, sino laico, al menos tenemos eso a nuestro favor, luego de mucha lucha se ha logrado, y aún así hay quien siendo cristiano no acaba de comprender el privilegio de poder congregarse, habiendo hoy Cristianos en otros países q son perseguidos y hasta torturados por sus creencias religiosas muchas bendiciones y esperemos estar en paz hasta la venida de nuestro señor Jesucristo.

 

En toda la historia del período revolucionario ha existido una disonancia marcada entre las directrices centrales y la praxis municipal. No basta con que algo esté contemplado en los documentos más importantes del Estado (Constitución, Código Penal y demás) para que la sociedad en su base tenga las garantías de que se cumplirá, y eso ocurre por una razón sui generis de la isla: el Partido Comunista de Cuba está por sobre todo otro nivel de organización y legislación de la sociedad (también en el municipio) y aun por encima de la Constitución. Debe explicarse que el Artículo V de la Constitución de la República de Cuba define: «El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado. Organiza y orienta los esfuerzos comunes en la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista». [negritas del autor.] Eso significa que la supuesta laicidad del Estado está subordinada a los intereses y determinaciones del Partido Comunista. Ya leyó cuáles son los propósitos en esencia: «el avance hacia la sociedad comunista».

En este orden de cosas es muy difícil llamar «laico» a un Estado en cuyos predios centrales está el anhelo de proyectar en la enseñanza de todos los niveles de la sociedad (secundaria, preuniversitario y universidad) la filosofía marxista-leninista, con su ateísmo científico programador del avance hacia la utópica sociedad comunista, que nunca existirá. Por más que se haya comenzado a hablar de Cuba como un Estado Laico, después de la interacción de Frei Betto con Fidel Castro (pocos saben que el fraile dominico brasileño fue la influencia mayor para este cambio), Cuba, no obstante, en la práctica se comporta no como un Estado laico, sino como un Estado confesional, en la dirección atea de los postulados centrales de la ideología que defienden a brazo partido por más que esta no se haya verificado en la historia.  

Como Iglesia cubana siempre hemos sido los primeros en agradecer aperturas, facilidades y permisos, pero los cubanos estamos muy lejos de haber llegado.





martes, 10 de febrero de 2026

Duele tanto mirar en ruinas un lugar donde hubo tanta vida

Somos nuestra memoria, / somos ese quimérico museo de formas inconstantes, / ese montón de espejos rotos. 

Jorge Luis Borges. Elogio de la sombra.


Desde los bancos del Parque Finlay, en la capital habanera, todo el que descansaba podía disfrutar la vista de un anchuroso edificio levantado justo frente a él. Por años no tuvo nombre. Su identificación, de hecho, cambió en el tiempo según el uso que le dieron. Se construyó con solo dos pisos en 1860, en la calle Belascoaín, cuando La Habana, según las memorias de Alejo Carpentier, apenas llegaba hasta allí. 

Pocos emplazamientos de la capital cambiarían tan dinámicamente sus funciones. Aquella obra, impresionante para su época, construida como Hotel Militar y Club de Oficiales Españoles evolucionó como Escuela de Cadetes (1874 y 1878); posteriormente sería Asilo de Viudas y Huérfanos de los oficiales españoles caídos en la guerra (1878), Estado Mayor de las Tropas Norteamericanas (1898-1902), Secretaría de Sanidad y Beneficencia (1913), Ministerio de Salubridad y Asistencia Social (1940), Ministerio de Salud Pública (1959), Escuela Secundaria Básica «William Soler» (1965) e Instituto Preuniversitario Ignacio Agramonte (1976-1982). En 1982 se decidió hacerla sede del Instituto Politécnico para el Diseño Industrial (IPDI). El 28 de mayo de 1984, se convirtió en el Instituto Superior de Diseño Industrial. En la década de 2010, pasa a llamarse Instituto Superior de Diseño; incluiría adicionalmente la carrera de Diseño de Comunicación Visual. Pocas sedes habaneras se cargaron con el tiempo de tanta historia.

Su tercer piso se construyó en la década de 1930. A lo largo de los años la estructura se vio mejorada con varios trabajos de restauración; el último tuvo lugar entre 2005 y 2007. 

Se levantó imperturbable aquella mole urbana, rectangular y robusta, en la manzana que forman las calles Belascoaín, Estrella, Maloja y San Carlos. Sin contar la planta baja disponía de tres pisos y una espaciosa azotea. Desde el primer piso se abría a todo lo largo y hacia la calle Belascoain, una terraza sostenida en su base por los capiteles de más de veinte columnas. Estas últimas configuraban y limitaban un generoso portal, formidable ducto urbano en el que quedó parte de nosotros a fuerza de andar por él en años de ensueño.

Cómo se remarcó, entre 1976 y 1982 aquel histórico edificio fue la sede del Instituto Preuniversitario «Ignacio Agramonte». Acogía a los estudiantes de Centro Habana que habían egresado de secundaria básica. Allí muchos completamos la preparación de tres años que abría las puertas a la Universidad.

Bordean todavía los lados norte y este del edificio dos conocidos parques: «Carlos Marx» y «Finlay». El primero era un espacio abierto y visible a los estudiantes que tenías sus aulas de ese lado. Siempre tuvo arbustos pequeños, de puro ornamento, y cerca de una docena de empinadas palmas reales con mucha majestad, pero sin voluntad natural de cobijar bajo su escueta copa al caminante cansado. Se extiende allí todavía como un lugar soleado donde no es agradable estar. El segundo parque, Finlay, es todavía un agradable espacio arbolado de generosa sombra. Tenía un quiosco de periódicos y revistas, y un tanque compresor al fondo, para la venta de malta. Era, obviamente, el lugar en que esperábamos los estudiantes y se sentaban los ancianos vecinos del lugar.

Al presente, el edificio de lo que fuera nuestro viejo Instituto Preuniversitario se viste de ruinas. Colapsaron las aulas que se aireaban desde la calle San Carlos, y luego todo el inmueble se deterioró. Hoy, 10 de febrero de 2026, completando el siniestro, se desplomó en la madrugada el ala izquierda. Como si no sobraran hoteles vacíos en la isla, el dinero con que pudo repararse tan histórica sede lo usaron para construir la inútil Torre K con la que solo satisficieron la vanidad de un general. Con más historia que el Capitolio Nacional, otrora sede del Congreso de la República, merecía el esfuerzo económico que suponía su restauración. 

Las segunda mitad del siglo XX es el recuerdo de ver, a diario, en el horario de salida, poco más allá del mediodía, a cientos de jóvenes emprendedores y muchachas bellísimas desbordadas a una desde las aulas invadiendo el portal. Era un hervidero de juventud, una catarata festiva, un sano tornado de promesas vivas. 

Como un cuartel general de sueños e ilusiones, cada mañana vi salir de él a Selín Abraham; buscaba a alguien con quien fajarse. Ana Cristina Rodríguez, futura profesora en ese mismo edificio, aguardaba a la espera de un compañero de viaje de regreso a casa. Eugenio Negrete, siempre rodeado de gente, daba rienda suelta a su viva imaginación musical. Noemí Lago, se movía a velocidades supersónicas, como una ardillita traviesa. Julio Blanco, relator nato, contaba historias ocurrentes. Hivia Zayas-Bazán imponía todo el peso de sus ancestros camagüeyanos, entre los que resaltaba como tía tatarabuela, Carmen Zayas-Bazán, la esposa de José Martí. Juan Carlos Freyre, programaba la próxima broma telefónica. María García Selva, mi vecinita de tantos años, con quien rodé desde Preescolar hasta el último año del Preuniversitario, salía imperturbable frente a los desafíos académicos del día. Lázaro Montalvo, desde el taller del Instituto, desarrollaba su vocación de tornero. Raisa Chávez, siempre buena, con no poca habilidad arreglaba el mundo. Jorge O´Farrill, salía enredado en cálculos matemáticos; sería ingeniero. Elina González, transparentaba un mensaje de limpieza de alma y serena alegría, y se enrumbaba en dirección a la calle Estrella. Juan F. Iglesias, regresaba a casa con la mente ocupada en cuanta arte marcial pudiera existir. Ania Pompa, se iba a preparar el hogar, siempre hospitalario, donde grupos se daban cita como casa de estudio. Armando Rada organizaba una nueva competencia de billar en el Liceo de La Habana Vieja. Onelia Cheocheok conspiraba con Leda Marshall e Ileana Gispert; esta última era la campeona del desenfado, nunca se le vio enojada. José Raúl Aparicio, se iba de regreso buscando ingente una mesa de dominó. Rosa Ruiz, preservaba en ella cada día al alma más noble y buena del Instituto. Héctor Perdigón, como líder nato, arrastraba tras de sí a los muchachos. Idalmis Castillo, dirigía al entorno su mirada perspicaz a inteligente. Fernando Ávalos, descollaba como el cómico más serio que ha existido. Lidia Cárdenas, competía en jovialidad y comunicación. En Alberto Drake regresaba a casa «el rey del humor fino». María Julia Antuña, tenía una solución para todo. Reinaldo Valdés corría a la búsqueda de su espada; tenía algo de caballero medieval: era campeón de esgrima. Mario Ruiz y Aideé Machín volvían cada uno a su casa, callados, sin ser huraños, siempre pensativos. Julio Valdés, se envolvía de un aire discreto y cordial. Los hermanos Buxadera, con Renay y Alexis, organizaban la próxima tropelía en Los Sitios. Y los buenos de Raúl González Calockchi, Justo Reina, Mario Pérez, Rubén Busquet y Eugenio Negrete, compitiendo grupalmente con bebidas, terminarían un día casi arrestados, cuando Calockchi sacó el brazo a una perseguidora de la policía que pasaba y le gritó: «¡Taxi!». ¡Palabra de honor que yo no estaba allí!

Todos me ayudaron a sobrevivir en los disbalances de la adolescencia. Con ellos compartimos los preciosos años de la juventud temprana. Como sanos contrapesos que equilibran, o cierzos de levante que empujan, ellos llenaron de hermosas historias la vida. Pagando tamaña deuda, vivan para siempre en los más sentidos recuerdos.

El más universal de los escritores argentinos, el viejo y sabio Borges, quizá en remembranza de Marcel Proust, gustaba decir que se recuerdan los tiempos y no lo lugares. Bueno..., es que hay lugares que recuerdan tiempos. Este edificio, casi demolido, lo poco que queda de él, es uno. 

Duele tanto mirar en ruinas un lugar donde hubo tanta vida.







lunes, 9 de febrero de 2026

Respondiendo a un comentario de la Pastora Dina Hernández

La Pastora Dina Hernández, un ministerio muy apreciado, miembro de una familia muy querida, nacida en las Asambleas de Dios de Cuba, escribe un comentario al pie del artículo: «Guerra contra Cuba y el movimiento profético de 2003-2004», publicado en este mismo medio, el 7 de febrero de 2026. Allí se lee:

 

Tenía 14 años cuando el Rev Orson Vila habló de esa profecía y yo siendo una niña me di cuenta [de] que no era de Dios. Lo primero que en aquel entonces dijo fue va a ocurrir en un año, lo segundo fue que dijo no oren ni pidan perdón porque va a ocurrir. Estas dos cosas descartan la fuente divina.

Ahora bien, yo creo en el ministerio profético, pero usted no puede compartir la profecía predictiva de la Biblia con una palabra profética actual. La profecía bíblica es la que tiene ese enfoque, no la palabra profética que en la iglesia viene para consolar amonestar y edificar y la mayoría de las veces no es predictiva. Ahora bien, la palabra profética tiene tres enfoques confrontar con el pecado, invitar al arrepentimiento y una promesa de consuelo, que por cierto en mi recuerdo esa profecía que Orson Vila fue quien la esparció por Cuba no tenía ninguna.

No quiero quedar como cesacionistas, al contrario. Pero la única palabra profética que yo tengo que creer es la Biblia, lo demás es secundario. ¿Pareció significativo que todo el liderazgo la rechazara? ¿Tuvo que haber alguien espiritual entre todos? Lo dejo aquí y me voy lentamente.

 

Hermana Dina Hernández, apreciamos grandemente su interés por el tema y agradecemos sus palabras de comentario, el esfuerzo que hizo y en general su participación en el debate de este tema que, por años, despertó notables diferencias entre los hermanos. Vamos por partes en la respuesta a sus atentas observaciones:

 

1. Usted afirma: «…Yo siendo una niña me di cuenta [de] que no era de Dios. Lo primero que en aquel entonces dijo fue va a ocurrir en un año…».

El hecho de que una profecía no se cumpla en el tiempo que estaba previsto por el profeta o los intérpretes no anula su carácter genuino, mucho menos si otras partes de la profecía ocurrieron. Recordemos que las profecías de la segunda venida de Cristo tuvieron un enfoque tan apremiante y una expectativa tan inminente que los cristianos primitivos comenzaron a vender propiedades y abandonar trabajos. Los historiadores eclesiásticos coinciden que ese es el fundamento histórico que está detrás de las palabras de Pablo en Segunda de Tesalonisenses 2: 1-3, donde se lee:

 

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición.

 

Es decir, que la Iglesia, en su apremiante expectativa, erró en la interpretación de los tiempos del cumplimiento de tan importante profecía. En teología pastoral se aconseja fuertemente a los ministerios proféticos y a los hermanos que tiene don de profecía (no es lo mismo) que eviten fijar fechas; ese es un error frecuente. Del propio Orson escuché, en el encuentro personal que tuve con él en la mencionada reunión del 16 de abril de 2004, a solas, en el tiempo previo de espera, las palabras que ya escribí. Él me dijo: «Que esté la fecha corrida más para allá o más para acá eso entra en la soberanía de Dios, pero no lo dudes: habrá guerra».


2. Usted afirma: «…Lo segundo fue que dijo “no oren ni pidan perdón porque va a ocurrir”. Estas dos cosas descartan la fuente divina».

¿Por qué descartan la fuente divina? ¿Que algo esté resuelto a ser hecho por Dios le descarta a usted la fuente divina? José dijo al Faraón: «Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla» (Gn. 41: 32). No le aconsejó moverse al arrepentimiento ni a la intercesión nacional. La resolución de Dios acerca de la hambruna egipcia era irrevocable. ¿Por qué no lo puede ser así la decisión de Dios con Cuba?

 

3. Usted afirma: «…Usted no puede compartir la profecía predictiva de la Biblia con una palabra profética actual. La profecía bíblica es la que tiene ese enfoque, no la palabra profética que en la iglesia viene para consolar amonestar y edificar y la mayoría de las veces no es predictiva».

La profecía bíblica es única y se organiza en el canon bíblico, pero la práctica pneumatológica de la Iglesia tiene referencias bíblicas que usted no puede desconocer. De hecho, es la Biblia la referencia para la verificación de la autenticidad de todos los dones del Espíritu. En cuanto a la afirmación que hace de que la profecía actual como expresión de don o ministerio es muy poco frecuente que tenga carácter predictivo es muy errónea. Se llena la vida de los pentecostales de revelaciones en que Dios habló de cosas por ocurrir en momentos previos. Más allá de las experiencias personales, el ministerio profético del movimiento pentecostal cubano anunció con precisión «el derrumbe del campo socialista», «el Período Especial», «el avivamiento de finales de la década de 1980» y decenas de eventos más de cuyos enunciados podría hacer un libro. A más de esto, todo pentecostal que ha llenado años de servicio y ministración sabe cuánto de predictivo hubo en la irrupción del Espíritu en las crisis vividas en el ministerio. Podría contarle de profecías predictivas personales cumplidas con precisión algebraica, pero temo que no las crea.


4. Usted afirma: «Ahora bien, la palabra profética tiene tres enfoques: confrontar con el pecado, invitar al arrepentimiento y una promesa de consuelo, que por cierto en mi recuerdo esa profecía que Orson Vila fue quien la esparció por Cuba no tenía ninguna».

Esa afirmación desconoce que uno de los ejes centrales del movimiento profético de 2003-2004 era que el pueblo de Dios no tenía nada que temer; sería preservado. ¿No es fortalecedor o consolador oír algo así? Por otra parte ¿sabe cuánto sufrieron sus padres por causa de la fe? ¿Tiene idea de lo que fue para el experimentado Pastor Mariano Hernández sentirse orillado y marginado en la sociedad a la que servía con tanta integridad, en esos campos donde la represión era doblemente sufrida? Usted es muy joven. Tenía 14 años en los días en que tuvo lugar ese movimiento profético de 2004; ¿sabe que, en la década de 1960-1970, la vida de un pastor valía menos que la vida de un perro? (expresión del Rev. Rafael Mendoza). ¿Sabe que nunca la Iglesia será vista con aceptación en una sociedad cuya meta es la transformación ateo-marxista de la mente humana? ¿No la consuela pensar que el Dios de los cielos determine un cambio de esas cosas? 

Quizá usted vivió muchos tiempos de refrigerio y me alegra que haya sido así, pero los que, por causa de la fe, fuimos golpeados como animales (yo lo fui), empujados con violencia, excluidos e infamados nacionalmente (también lo fui) nos sentimos grandemente consolados de saber que Dios impondría desde los cielos un nuevo orden de cosas y que su resolución de hacerlo sería grande.

 

5. Usted afirma: «Pero la única palabra profética que yo tengo que creer es la Biblia, lo demás es secundario».

La única respuesta que se le puede dar a esa afirmación está contenida en la propia Palabra: «No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno» (I Ts. 5: 19: 21). Tenga cuidado; su posición es muy peligrosa: las personas que menosprecian las profecías apagan el Espíritu.

 

6. Usted afirma: «¿Pareció significativo que todo el liderazgo la rechazara? ¿Tuvo que haber alguien espiritual entre todos? Lo dejo aquí y me voy lentamente».

Eso no es verdad. Estuve en contacto con todos los líderes y la Iglesia que pastoreamos mi esposa y yo por 18 años (Santa Amalia) era la más cercana a la Oficina Nacional. Conocí de cerca el estado de opinión de todo el liderazgo nacional y de cientos de pastores. Para entonces ya era Secretario Nacional de la Dirección de Investigaciones Teológicas y Secretario Nacional de Evangelismo. Como suele suceder en todas las decisiones trascendentales de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) y en sus más delicados momentos, pudieron definirse dos posiciones: la de los cristianos fieles, los siervos auténticos, sufridos, esperanzados, respetuosos de un ministerio tan probado como el de Orson Vila y por extensión de los que participaron en aquel movimiento, y, en segundo lugar, la posición de los líderes y pastores que respondían a los intereses del Partido Comunista de Cuba y el Ministerio del Interior. Le aseguro que los tales están muy bien identificados por los Archivos de Historia de las Asambleas de Dios de Cuba. Y ahora el que se va lentamente soy yo…