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miércoles, 22 de julio de 2026

Qué cosa tan extraña es el fútbol


El fútbol es el arte de meter la pata, literalmente. Es la única cosa en la vida donde el triunfo lo da una formidable y regia metedura de pata

Competitivamente hablando, mientras más veces se meta la pata, más probabilidades hay de ganar, de modo que todos se esfuerzan en hacerlo hasta convertir el estadio donde compiten en un festival de meteduras de pata. A la más auténtica de ellas se le llama gol en el argot de los futbolistas. Meter la pata es una expresión muy larga y compleja de manejar para el auditorio; entonces crearon un término que lo define de forma abreviada: «gol». Millones gritan desbordados: «¡Gol! ¡Gol!», que no es otra cosa que decir: «¡Metió la pata! ¡Metió la pata!».

No puede desconocerse: el Mundial de Fútbol es la única ocasión en que el mundo entero se reúne para premiar meteduras de pata.

Dicen que es el deporte más completo, el que más adeptos tiene, con el que más el mundo se identifica. Todo parece indicar que los futbolistas tienen mucho en común con el resto de la humanidad. 

Políticos y estadistas, mientras contemplan eufóricos la escena del gran campo verde donde todos compiten en pro de lograr una gran metedura de pata, se dicen eufóricos unos a otros: «¡Qué inspiración!». No hay duda: los futbolistas de élite les son espejo y motivación; ya sabe por qué. 


 



lunes, 20 de julio de 2026

Qué error tan grande

Qué error tan grande el de haber leído tanta historia; miles de horas dedicadas a hurgar entre las páginas de los textos clásicos, biografías de generales, compendios de batallas mundiales, nacimiento y muerte de civilizaciones, conquistas y exterminios. Y holocaustos, tantos holocaustos...

Las crónicas de las peores guerras se agolpan ahora en la memoria y la ensombrecen. Vienen arremolinadas entre siniestros crímenes y hondas miserias; reclaman un lugar en los recuerdos y cercenan la alegría de muchos momentos. Aparecen cuando no se les llama y no se puede evitar que, en lugar de olvidarlas, cada vez más estrujen el corazón.

Creo que se puede ser feliz llenando la vida de otras ciencias. Pueden ser felices los físicos en su micromundo cuántico; mucho más los astrónomos, evadidos en lejanas galaxias. Los biólogos que disfrutan la belleza de la vida o aún los matemáticos, imbuidos de perfecciones geométricas, pueden hablar de felicidad. Los historiadores no; la felicidad está vetada para ellos; en el más alegre de los momentos ven aflorar en sus corazones las memorias de Masada, Auschwitz-Birkenau y los Montes de Gilboa, aquellos que evocó luctuoso «el dulce cantor de Israel»

Qué error tan grande fue leer historia, tanta historia.





domingo, 19 de julio de 2026

Acerca de la puntualidad etimológica en las palabras «bello» y «hermoso»

El lenguaje ha de ser matemático, geométrico, escultórico. La idea ha de encajar exactamente en la frase, tan exactamente que no pueda quitarse nada de la frase sin quitar eso mismo de la idea. 

José Martí (1).

 

Influido desde la adolescencia por las lecturas del célebre filólogo y politólogo español Roque Barcia, traté de usar siempre la palabra «hermoso» para expresiones de la naturaleza (mares, montañas) y «bello» para asuntos que involucraran al hombre (lienzos, esculturas y demás). Con no poco trabajo, mi esposa rescató Sinónimos castellanos en su último viaje a Cuba. Hoy leía en esta obra póstuma, con una cadencia casi poética, palabras del autor, en la que define:

 

La hermosura está en relación con la naturaleza.

La belleza representa más bien un tipo de arte.

La hermosura habla a los sentidos.

La belleza a la imaginación y el pensamiento.

La hermosura no significa nada sin contorno.

La belleza no significa nada sin espíritu.

Una flor verde, brillante y galana es hermosa.

Un lirio pálido, casi lívido, es bello.

Una joven que ríe nos da la idea de la hermosura.

Una madre que llora nos da la emoción de la belleza (2).

 

La escisión conceptual está bien definida, pero la desatención etimológica y la indetenible evolución de la lengua llevó a que, con el tiempo el límite entre ambas palabras quedara difuminado. Es interesante, sin embargo, remarcar las diferencias etimológicas.

La palabra «hermosura» proviene del adjetivo «hermoso», que a su vez deriva del latín formosus, que significa «bien formado», «con buena forma» o «que tiene forma». En su significado original se refería estrictamente a proporción, simetría y estructura. En la antigüedad y durante el Renacimiento se decía que una flor, un paisaje o la apropia naturaleza humana eran «hermosas» porque sus partes estaban bien dispuestas, tenían armonía y cumplían con una «forma» ideal. Por eso, etimológicamente, el vocablo hermosura estaba más ligado a estructura física y la naturaleza.

A diferencia de esto «belleza», del latín bellus, diminutivo de bonus (bueno), significaba «agradable», «delgado» o «pequeño y bueno». Con el tiempo evolucionó hacia lo que hoy entendemos como un atractivo estético, ese que agrada a los sentidos y al espíritu. «Belleza» venía a ser un concepto subjetivo y sensorial; tenía que ver con el placer que producía a la vista, o la idea que evocaba.

En el Siglo de Oro español (Lope de Vega, Góngora, Quevedo), aparece «hermosura» con frecuencia relacionada con la naturaleza y el cuerpo físico. En el Romanticismo y el Modernismo, la palabra «belleza» ganó terreno; permitía hablar de sentimientos, emociones y abstracciones, cosas que no quedaban expresadas con «hermosura», tan ligada a la forma física.

Visto todo así, ¿qué palabra es más exacta para la evaluación de una flor? Si se refiere a la estructura, si se quiere destacar la simetría de sus pétalos, la perfección de su forma o la disposición de su tallo, «hermosura» es etimológicamente más precisa. Si se refiere el que escribe o habla al efecto emocional del color vibrante, el aroma o la sensación de alegría que despierta, belleza es una palabra más completa.

En el español moderno, «belleza» se ha convertido en un término que abarca tanto la forma como la sensación emocional; la que escuchamos con mayor frecuencia, pero muchos escritores modernos siguen usando «hermosura» precisamente para darle ese toque clásico, natural y estructural que con frecuencia se busca.

Pese a todo considérese que las etimologías son las raíces de la lengua; cómo ignorarlas; cómo entender entonces a algún lejano poeta clásico que pudo haber escrito: «La hermosura de la montaña / no es la de una estatua fría, / es la belleza que se agita / en la vida y la alegría». 


 

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(1) José Martí. Obras Completas. Vol. 21. Cuaderno No. 9. La Habana: Editorial Ciencias Sociales, p. 255.

(2) Roque Barcia. Sinónimos castellanos. Madrid: Daniel Jorro, editor. Calle de la Paz, 1910, pp. 250, 251.

 




sábado, 18 de julio de 2026

La televisión a color en Cuba

Dicen los que vivían para entonces y conservan memorias, que el 19 de marzo de 1958 comenzó a transmitir en Cuba la televisión a color a través de Telecolor (Canal 12). Utilizaba el sistema NTSC de RCA. Todo estaba dirigido por Gaspar Pumarejo. Fue la primera emisora de televisión completamente a color en toda América Latina y la segunda del mundo, después de Estados Unidos. 

Tras el triunfo de la Revolución, las transmisiones en color se suspendieron y todo volvió al triste tono del «blanco y negro». La televisión en color se reintrodujo oficialmente en la isla a las alturas de 1975. Inicialmente se usaba para eventos muy especiales. Su expansión fue gradual hasta 1980 en que, los que tenían el privilegio de entrar a un hotel, podían tener tal deleite. Marinos, políticos de élite, gente así, lo tenían como una marca de distinción. Decir que alguien tenía un televisor a color era como una etiqueta que redefinía la importancia social de aquel ser, que, las más de las veces era un «predicador de la austeridad». Cerca del hogar de mi infancia vivía un funcionario de la embajada de Cuba en Suecia. Los vecinos decían: «Tiene un televisor en colores».

El pobre trabajador cubano pudo tener un televisor a color a finales de la década de 1990. Fui un privilegiado en aquel 1999: pude comprar uno a un buen amigo. Aquel pequeño equipo estaba en buen estado; solo tenía veinte años de uso...






viernes, 17 de julio de 2026

El mundo de mi infancia en blanco y negro

Es el recuerdo de mi infancia y temprana adolescencia: las revistas que llegaban del exterior, las que venían de otros países, eran a color, con mucho brillo. Las de mi pobre isla se editaban en blanco y negro, sin brillo; se veían tan opacas.

Los periódicos de otros países eran a color. Los del mío, con excepción de alguna raya o titular rojo, eran en blanco y negro.

Las fotografías que llegaban de familiares y personas que habían emigrado eran a color. Las mías (algunas se conservan), en blanco y negro. 

La televisión en el exterior tenía la programación a color. Dicen que tal cosa se perdió en 1959 y volvió a verse en Cuba en 1975. A mi hogar entró en 1999, en plena adultez.

No tuve la culpa de llegar a pensar que mi país estaba fabricado en blanco y negro, y fuera de él existía un mundo a color. Quizá tales cosas ayuden en parte a explicar por qué generaciones enteras de cubanos soñaron de antaño con ser extranjeros. 

Pobre Cuba, aislada más que por un muro de agua, por el desacierto de los que fabricaron para ella un mundo sin colores. 

Los niños de los campos cubanos no sufrieron tal cosa porque ellos no tuvieron revistas, ni periódicos, ni fotografías, ni televisión...






lunes, 13 de julio de 2026

Heráclito

Desde muy lejos recibimos la visita del oscuro Heráclito. Al descender de la escalera del avión preguntó: «Todavía hay ríos?»





domingo, 12 de julio de 2026

Qué belleza tan esencial

Qué belleza tan esencial expresan las flores.

No saben de halagos. Desconocen siquiera que tienen paralelos e imágenes en todas las cumbres de la poesía.

Ignoran la iridiscencia de sus colores. No los compran, ni los fingen, ni les son por ornamento prestado. Su naturaleza es belleza pura que se desdobla en pétalos. 

Llenan los campos de olores que no perciben.

No se condicionan a cánones ni modas. Como la luz brota de la estrella, o el agua del manantial cantarino, así expresan su belleza de antaño, perlada en cada amanecer por el rocío del cielo.

No compiten entre sí. Nada muestran tan raigal como la singular existencia de su propia belleza. 

El Señor Jesús, aquel que es el bíblico «lirio de los valles» (Cant. 2: 1), dijo de ellas: «...ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así...» (Mt. 28: 29).

Saben que el abril de sus sueños pronto será truncado por un verano de fuego, al que seguirá el otoño mustio, antesala de un invierno cargado de silencios. Pese a eso, qué paradigma nos dejan: por crudo que llegue a ser el imperio de la nieve, con su manto de escarcha inhóspita, nunca renunciarán a florecer en una nueva primavera.



 




sábado, 11 de julio de 2026

Tal vez debió decir...

«Canción de las simples cosas» es una obra del folclore latinoamericano. Su letra original la escribió el poeta argentino Armando Tejada Gómez; la música nació del cantautor César Isella. La versión más famosa e icónica vino de la voz de Mercedes Sosa. 
El conjunto reflexiona sobre la nostalgia, el paso del tiempo y el dolor sutil de los lugares y trozos de vida que quedaron detrás. Afirma en una de sus esquelas más significativas: «Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida...» (1)
Qué pensar... Los que pueden hacerlo, esos vuelven. Tal vez debió decir el poeta (aun con mayor asonancia): «El que puede vuelve a los viejos sitios donde amó la vida...», porque muchos no pueden volver.
Muchos no pueden volver.

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(1) «Canción de las cosas simples». https://youtu.be/oysWVZT74ss



viernes, 10 de julio de 2026

No los merecen

Nos habrían colocado en una posición salvadora en el navío que se hundía y ellos habrían perecido. Los que crecimos en culturas de pobreza los vimos desarroparse para vestirnos y renunciar a comidas que deseaban, con tal de que pudiéramos comer.

No, los padres no merecen reproches. Cuando la soledad se sienta a la mesa, en el recuerdo triste de sus contradicciones y desafueros, una triste sonrisa de recuerdo; solo eso. Nada más.

No, no merecen reproches.





lunes, 6 de julio de 2026

Qué decir...

Vi ayer en el Portal Oficial de «Israel en español», sumidos en las labores de rescate en Venezuela a raíz del reciente y devastador terremoto, a voluntarios israelíes de ZAKA removiendo, con no poco peligro para ellos, aquellas montañas de escombros. Fue así que hallaron a una madre.  Les vi orar al pie de aquel cuerpo sin vida. En una expresión de respeto y humanidad, leyeron salmos.

Qué decir, qué palabras dedicar a los hijos de un pueblo a los que se les negó siquiera el derecho a una sepultura durante el holocausto.



 

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(1) Israel en español. https://www.facebook.com/share/r/1Cxj5pzouA/  

5 de julio de 2026. 6:51 p.m.




domingo, 5 de julio de 2026

Jesús

No se trata de la Iglesia, o sus misiones, ni siquiera del ministerio.

No se trata del templo, o sus carpas, verdecidos terrenos o extensos parqueos. 

No se trata de teología, erudición bíblica o predicación expositiva; mucho menos de recomponer el caos de un mundo en ruina. 

No se trata de crítica política, elecciones de partidos o cumplimientos de sueños sociales.

Se trata de Jesús

Nació, vivió y murió por ti.

«Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten» (Col. 1: 16, 17). 

Viva y muera abrazado a Él, porque se trata de Él.

Acaso lo dudes, lleva las cosas a límites extremos; toca fondo en mares de quebrantamiento, y, en el exhalar de tu último suspiro, quizá próximo ya, mira qué queda. Cuando veas que solo está Él habrás aprendido. Se trata de Jesús






viernes, 3 de julio de 2026

En el seno mismo de la barbarie

«Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal» (Gn. 6:5).

Es realmente asombrosa la historia de la barbarie, de las guerras de exterminio de unos pueblos contra otros, de la esclavitud milenaria, el desamparo de la mujer y el cercenar de cada niño truncado de esta vida con la hoz del hambre.

Asombra ver la oscura bandera de los antivalores izada en cada proa; y los discursos de odios que no se disimulan, en todos los podios.

Triunfan el hombre más fuerte y la mujer más bella, y el mediocre con cargo, en las pasarelas finales de la historia.

Nada, sin embargo, es más asombroso que la supervivencia del amor y la lealtad, de la palabra amable y la tierna empatía, con la expansión del Evangelio de Jesucristo en el corazón de este mundo, en el seno mismo de la barbarie.





miércoles, 1 de julio de 2026

Acerca del término "telúrico"

Telúrico, qué palabra. La primera vez que la leí sentí que se relacionaba con algo místico, esotérico. Lejos de eso tal acepción tiene muy bien puestos "los pies en la tierra". Proviene del latín tellus, telluris, que significa tierra. En español tiene varios sentidos, según el contexto.


1. Sentido físico. Está relacionado con la Tierra (sentido físico o geológico). Es el significado más literal. Las corrientes telúricas son corrientes eléctricas naturales que circulan por la corteza terrestre. Los terremotos, movimientos de la corteza terrestre, erupciones volcánicas y otros procesos geológicos son fenómenos telúricos.


2. Sentido literario. Está relacionado con la tierra como paisaje o naturaleza. En literatura y crítica cultural, telúrico describe aquello que está profundamente ligado a la tierra, al paisaje, la geografía o las fuerzas naturales. Aquí significa que la naturaleza no es solo un escenario, sino una fuerza que moldea la vida y el carácter de las personas. Ejemplos: "La poesía de Antonio Machado tiene un componente telúrico". "Es hermosa la visión telúrica de los Andes".


3. Sentido cultural. Relacionado con las raíces de un pueblo,  lo que nace de la identidad profunda de un pueblo, de su entorno natural y tradiciones. Alude a aspectos de la cultura que brotan de la realidad propia de un país: su geografía, clima, historia y convivencia de los diversos grupos humanos que formaron la nación. Ejemplo: "Fernando Ortiz estudió los elementos telúricos de la cultura cubana".


 





martes, 30 de junio de 2026

Shalom

La palabra hebrea שָׁלוֹם (shalom) significa paz, pero según el contexto, puede traducirse como bienestar, prosperidad, integridad, salud o plenitud.

Ejemplos donde shalom se traduce como bienestar:


Génesis 43:27: José pregunta por el bienestar de su padre (literalmente, su shalom).

1 Samuel 17:18: David debe averiguar el bienestar de sus hermanos (su shalom).

2 Samuel 18:29: David pregunta: "¿Está bien el joven Absalón?" (literalmente: "¿Hay shalom para Absalón?").

 






lunes, 29 de junio de 2026

Proletarios

Karl Marx escribió en su azufrado Manifiesto Comunista: «¡Proletarios de todos los países, uníos!» («Proletarier aller Länder, vereinigt euch!»).

Pobre Lenin, no sé por qué se sintió aludido y se metió en esa unión. Y quien no era Lenin también.

Dice un amigo que, a Marx, de seguro, se le acabó la tinta, mientras intentaba agregar al final: «¡Dije "proletarios"!».



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(1) Karl Marx y Friedrich Engels. Manifiesto del Partido Comunista. Trad. Wenceslao Roces (Madrid: Editorial Ayuso, 1975), 74.




domingo, 28 de junio de 2026

Para llegar a ser

«Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré» (Gn. 12:1). Fueron las palabras del Altísimo a Abraham. 

Los especialistas en lenguas bíblicas aseguran que, en el hebreo de esta expresión, hay un pronombre enclítico, y una traducción más literal sería: «Ve para ti de tu tierra...». Rabinos de la era moderna lo han llegado a resumir en la paráfrasis: «Ve en dirección a ti mismo». 

Era Abraham un mero ganadero iraquí, pero su destino estaba trazado desde el Tercer Cielo para llevarlo a ser: «amigo de Dios» (Is. 41:8), «nación grande y fuerte» (Gn. 18:18), «patriarca de Israel» (Hch. 7:2), «padre de multitudes» (Gn. 17:5)

Para eso debía partir. El completamiento de la Obra de Dios en su vida implicaba un alejarse de allí. 

«Y se fue Abram, como Jehová le dijo...» (Gn.12:4). Y se despidió de Ur de los caldeos para nunca más regresar.  

En cada hijo de Dios que escuche el llamado y salga tras él habrá un remedo de aquel lejano «padre de la fe» (Ga. 3:7). Organizaciones a las que nos creímos unidos de por vida, países en que esperábamos terminar, profesiones, trabajos, amigos... Tu impoluto pañuelo blanco se levantará en tu mano para decir adiós, para partir y no volver, para llegar a ser quien estás llamado a ser.





sábado, 27 de junio de 2026

Críticos y criticones

Los críticos son necesarios y se identifican por los claros contrapesos que logran en la opiniones que emiten. Con equilibrio definen aciertos y desaciertos, bellezas y fealdades, valores y antivalores. Esos son los críticos. Los criticones son otra cosa. Tienen un perfil propio y un olor tan marcado que pueden ser reconocidos desde la más completa anosmia. Los criticones encuentran defectos hasta en el paraíso; si ven un arcoíris comentan la falta de dos colores; si les regalan un lingote de oro, se quejan del peso. Ellos entran a una heladería donde se ofertan cincuenta sabores solo para comprobar que «el suyo» no está. A la verdad, estos seres están dotados de capacidades únicas: pueden encontrar tres errores en una hoja en blanco. 

El criticón es ese personaje que, frente a un pedido de opinión de Noé, hubiera contestado: «La idea está bien, pero el color de la madera del arca no está en armonía estética con el diluvio».

El criticón ve una rosa y señala a sus espinas; contempla una puesta de sol y se queja de ella por fugaz; ver el amanecer y le parece importuno por lo muy temprano que resulta.

Lo más tenebroso del asunto es que el Partido de los Criticones tiene representaciones en todos los países y su afiliación internacional crece. Ellos penetran las instituciones, sientan cátedra en las universidades, escalan alto en la sociedad y disfrutan de una cohesión formidable. Más unidos que una manada de elefantes, luchan bajo una bandera donde aparece la imagen de una lupa circulada en oro por un lema donde se lee: «Puede parecer bueno lo que veo, pero...». 

Frente a esta especie, se hacen patentes las palabras salvadas del refranero por la memoria popular: «Lo que dices de mí no habla de lo que soy, sino de lo que eres»: criticón. 


 



viernes, 26 de junio de 2026

No son nuevas las olas

No son nuevas las olas. 

Se movieron a la par de remotas memorias.

Arremolinadas y espumeantes viajaron

con iniciativas frescas o renuncias cansadas.

Algunas saltaron festivas, 

otras reptaron serenas y amargas.


Parabienes y desengaños se fingen nuevos

entre las aguas sinuosas que llegan;

aguas de olas que no son nuevas,

como no lo son las horas de vida que acompañan.

 





jueves, 25 de junio de 2026

Mientras Venezuela tiembla

Todo lo que sucede tiene una lectura, y no estoy hablando de poesía. Huracanes, tornados, epidemias, guerras son permisiones de Aquel que está sentado en el Trono. Es bíblico pensarlo. La voz del Espíritu en el profeta Isaías se elevó hace dos mil ochocientos años para decir: «...porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia» (Is. 26:9b). 

Por estos caminos los peores males deben ser evaluados desde una óptica superior a la que propone la tesis del sencillo arbitrio en aquellos que presentan a la humanidad como un mundo sin Dios.

Tembló la cálida tierra de Venezuela este miércoles 24 de junio de 2026, a las 18:04 Horas. El epicentro del siniestro estuvo en la zona central-norte del país, cerca de Montalbán (Carabobo), pero se expresó con mucha fuerza en Caracas, La Guaira y otros estados. Dos grandes movimientos sísmicos, de magnitud 7,2 y 7,5, separados por unos segundos, sembraron pánico. Los especialistas coinciden en que este doblete sísmico es el más fuerte que haya azotado al país desde 1900. Cayeron edificios; construcciones formidables se vieron súbitamente reducidas a un retorcido amasijo de concreto y hierro. Murieron cientos de personas. Miles de heridos desbordan los hospitales en reclamo de atención desesperada. Muchos buscan con angustia a sus familiares, desaparecidos bajo inamovibles escombros.

¿Qué pensar? ¿Cómo mirar las cosas que ocurren en este pobre pueblo en cuyo seno arriesgamos mi esposa y yo la seguridad y, por extensión, la vida hace diez años? Está muy cercano aquel 3 de enero de 2026 en que una operación militar de los Estados Unidos sacó a Nicolás Maduro del poder. Hubo de inmediato señales de apertura económica y acercamiento internacional. Nobles acuerdos reactivaron la industria petrolera e inyecciones financieras del gobierno norteño trajeron una sonrisa festiva a tan sufrido pueblo.

¿Cómo separar un temblor político, tan cercano en el tiempo, de la terrible sacudida sísmica recién acaecida? Pero, al unirlos, qué lectura hacer y, más difícil aún, cómo expresarla sin herir, o desconocer el lenguaje compasivo, que es paliativo obligado de la misericordia.

Los hechos registrados en enero de este año llenaron los espacios noticiosos. Venezuela se colocó a la cabeza de todos los titulares mundiales. Era el suyo un innegable triunfo contra la corrupción, la droga y la miseria creciente de un país que llegó a registrar la tasa de inflación más alta del mundo; pero tales logros abrieron paso a la gran pregunta: los líderes sociales que tomaron desde enero las riendas del gobierno, los referentes del poder, los ocupantes de los puestos de eminencia ¿a dónde corrieron en reconocimiento y rendida gratitud por el favor recibido? En resumen: ¿a quién dieron la gloria?

Vemos figuras significativas de la élite venezolana cargadas de pulsos, collares e indumentarias que expresan el más desordenado sincretismo. Se escuchan desde allí percepciones muy extrañas que entronizan la carne y la sangre como protagónicos del bien derramado, desde enero, en la hermosa tierra del turpial. Quizá estas lecturas sean carriles por lo que puedan entenderse los grandes e inusitados males recién vividos: Dios cela su gloria y no la compartirá jamás. 

«Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas» (Is. 42:8)

«Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es» (Ex. 34:14)

«Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro» (Is. 48:11).

No hay error más grave para los humanos a la hora del triunfo que colocar la gloria, que solo pertenece a Dios, en un lugar equivocado. Ningún otro yerro tiene consecuencias más deplorables. Si lo duda, mire a la historia de mi pobre tierra, la perla del Caribe, en sus últimos setenta años.

Aprendamos de tales cosas, y por pequeñas que sean las victorias, corramos al Calvario y pongámoslas a los pies de Cristo. ¡Cuánto dolor trae al corazón del Padre la ingratitud humana! ¡Qué callados quedan los ángeles cuando nos ven premiar a seres intrascendentes frente a los colosales esfuerzos que hicieron las huestes celestiales movidas por el amor y el poder del Único que merece la gloria.

  

«Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos» (Ap. 5:13b)






miércoles, 24 de junio de 2026

No soluciones

Descripciones, no soluciones.

Historias, no soluciones.

Interpretaciones, no soluciones.

Críticas, no soluciones.

Consuelos, no soluciones.

No soluciones, no soluciones.




¿No le parece?

«Mas, sin embargo...» es un error común de oradores. Hace poco lo oía en la entrevista de un estadista. Viene a ser como decir: «Pero, pero...».

Dicen que «Mas, sin embargo...», es un «haiga» subrepticio. Como dicen los bolivianos: «¿Será?».






sábado, 20 de junio de 2026

Es el error mayor

El error central de todos los políticos contemporáneos, de un modo o de otro, está unido a la ausencia de conocimiento bíblico y al irrespeto total a la Obra de Jesucristo, Señor de la historia. 

La falta de referencia bíblica se desborda en las aljabas de las peores decisiones tomadas por los líderes de las pequeñas y grandes naciones. Quieren dirigir sus países y regiones sin un marco bíblico, con una mente inconsulta con relación al Creador del mundo que pretenden gobernar.




jueves, 18 de junio de 2026

Encuéntrelos allí

Hay un lugar donde usted puede encontrar reunidos a todos los imprescindibles, esos que no se alejaron del poder por la seguridad que tenían de que sus pueblos irían a la ruina sin ellos. En nombre de su imprescindibilidad dieron golpes de estado, levantaron guillotinas, prohibieron la libre expresión de la gente, abolieron la prensa, cerraron universidades e iglesias, proscribieron la Biblia y condenaron al ostracismo a todos los prescindibles, es decir, los demás.

Los imprescindibles coinciden compartiendo un lugar donde, con seguridad, usted puede encontrarlos: es el cementerio.





miércoles, 17 de junio de 2026

Razones para ser una buena o mala persona

Manuel es una mala persona quizá porque conoció la orfandad. Nunca recibió amor. Tuvo que trabajar muy temprano en la vida. Supo del calor del día y del frío en la noche. No tuvo amigos influyentes. Fue orillado, marginado. Miró de frente a la miseria. Terminó siendo una mala persona.

Juan es una buena persona quizá porque conoció la orfandad. Nunca recibió amor. Tuvo que trabajar muy temprano en la vida. Supo del calor del día y del frío en la noche. No tuvo amigos influyentes. Fue orillado, marginado. Miró de frente a la miseria. Terminó siendo una buena persona. 




lunes, 15 de junio de 2026

Todas lo son

No entiendo el eufemismo cuando dicen de alguien que partió de este mundo: «Murio a causa de una penosa enfermedad...», como si alguna no lo fuera.




viernes, 12 de junio de 2026

El mundo

Puedes aconsejar al cerdo que salga del barro maloliente, pero, con toda seguridad, pensará que sientes envidia.

Las aves carroñeras te mirarán pasar y notarán que evitas toda cercanía a su festín; y dirán entre sí: «No sabe lo que se pierde...».


 


jueves, 11 de junio de 2026

No hay inútiles

Dicen que nadie es completamente inútil. El más ocioso y mezquino de los hombres sirve de mal ejemplo.

Y los malos ejemplos qué lecciones dejan; qué útiles pueden llegar a ser.




miércoles, 10 de junio de 2026

Fue hace quinientos años...

En 1526, Cuba era una joven colonia de la Corona española. Apenas habían transcurrido quince años desde que Diego Velázquez iniciara la conquista de la isla. Se habían fundado las principales villas españolas: Baracoa, Bayamo, Trinidad, Sancti Spíritus, Camagüey (entonces Santa María del Puerto del Príncipe) y Santiago de Cuba. Está última era la capital de la isla y el principal centro político y administrativo. En España, Francisco de Pizarro preparaba una expedición con rumbo a las costas de Perú. Sería sometido el imperio inca. Europa presenciaba la expansión de La Reforma Protestante y África vivía entre las pretensiones otomanas de conquista y la resistencia de las dinastías locales.

Todo fue hace 500 años. Qué distante tiempo. Qué lejano pasado. Y pensar que, un día, la guerra que vive hoy el mundo entre Rusia y Ucrania, Israel e Irán; el más reciente y renovado robot, la última poesía que se recite en la tenue luz del crepúsculo, llevará a alguien a decir: "Fue hace 500 años...".




martes, 9 de junio de 2026

Qué distinto

Nada es igual; todo cambió: los muebles, las paredes, el techo, el jardín y su hierba.

Aun el espejo; qué distinta es la imagen que refracta.





domingo, 31 de mayo de 2026

Porque no quiero la muerte del que muere

Dios no negocia Su santidad, ni sus caminos están en función de ser aprobados por el juicio humano. Desde Su trono, donde están delicadamente entretejidas santidad y misericordia, llama al mundo, y presenta una salvación en que no hay atajos.

 

Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. (…) Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá (Ez. 18: 21, 24).

 

Venga a Cristo y permanezca inamovible en Él. El juicio está decretado, pero en el corazón del Padre late el amor que transparenta en las palabras con que cierra este temible capítulo: «Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis» (v. 32).


 


lunes, 25 de mayo de 2026

Acerca de la grandeza y el sufrimiento

En Crimen y castigo aquel gigante de las letras rusas que fue Fiódor Dostoyevski,  pone en boca de Raskolnikoff su percepción de la relación que vio entre grandeza y sufrimiento: «El sufrimiento acompaña siempre a una conciencia amplia y a un corazón profundo. Los hombres verdaderamente grandes, deben, me parece a mí, experimentar honda tristeza en la tierra» (1).


 

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(1) Fiódor Mijáilovich Dostoyevski. Crimen y Castigo, p. 271.

Editor: Edu Robsy. Fecha de creación: 16 de mayo de 2016. Fecha de modificación: 28 de abril de 2020.

Maison Carrée c/ Ramal, 48. 07730 Alayor - Menorca. Islas Baleares. España.




domingo, 24 de mayo de 2026

Jesucristo mostró al mundo el verdadero rostro de Dios

Todas las civilizaciones de la tierra se formularon conceptos propios de Dios. Desde las antiguas culturas de Mesopotamia en que los dioses representaban fuerzas naturales y políticas, pasando por el Olimpo griego y el culto estatal romano hasta llegar al animismo indígena y el pleomórfico hinduismo de los brahmanes, la humanidad andando y desandando los más sufridos caminos, erró a la hora de alcanzar un conocimiento perfecto de Dios. El Altísimo sintió compasión de un mundo tan alejado de Él y envió a Su Hijo: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Jn. 3: 16).

Al venir a la tierra, Jesucristo mostró al mundo el verdadero rostro de Dios. Era uno de sus propósitos centrales. Así lo indica Juan 14 en la interacción que tiene el Señor Jesús con Felipe: «Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras» (Jn. 14: 7-10).




sábado, 23 de mayo de 2026

¿Quién cegó a los ciegos?

¿Quién cegó a los ciegos? La respuesta bíblica es clara, como un rayo de luz:


«Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios» (II Co. 4: 3, 4).

«Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos» (I Jn. 2: 11).





jueves, 21 de mayo de 2026

¿Quiere saber lo que fue la Cruz para Jesús?

Tenía una expresión grave. Llevaba la carga del mundo. Los Evangelios describen en el Señor Jesús momentos de quebranto: en la muerte de Lázaro, a la entrada de Jerusalén, en Getsemaní. Con todo no hay un registro bíblico que más sentidamente exprese las emociones y heridas de su naturaleza humana que el Salmo 69. Es hondamente mesiánico. Su plenitud revelativa es impresionante. ¡Qué delicadamente entretejidos están en él los sentimientos del Señor en torno a la Cruz! 


Él se sintió irremediablemente odiado


«Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; se han hecho poderosos mis enemigos, los que me destruyen sin tener por qué...» (Sal. 69:4).


Él se sintió afrentado


«Porque por amor de ti he sufrido afrenta...» (v. 7).


Él se sintió decepcionado


«Extraño he sido para mis hermanos, y desconocido para los hijos de mi madre» (v. 8).


Él se sintió vituperado


«Y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí...» (v. 9).


Él se sintió confundido


«Tú sabes mi afrenta, mi confusión y mi oprobio...» (v. 19).


Él se sintió escarnecido


«El escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado» (v. 20)


Y lo más triste: Él esperó compasión y consuelo, y no los tuvo


«...Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; Y consoladores, y ninguno hallé. Me pusieron además hiel por comida, y en mi sed me dieron a beber vinagre» (vv. 20. 21).



¿Quiere saber lo que fue la Cruz para Jesús? Lea el Salmo 69.