Antes sabía si estaba cansado.
No había paralelos que simularan
ese estado de fuerzas agotadas
en que todos dormimos extenuados.
Tantos años cambiaron el saber.
¿Estoy cansado o frustrado?
¿Agotado o decepcionado?
Puede ser muy difícil entender.
¿Extenuado o rechazado?
¿Fuerzas apagadas por el trabajo,
o ese navegar en el mar de los olvidados?
Antes sabía si estaba cansado. Ya no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Su comentario a este artículo se recibe con respeto y gratitud.