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sábado, 7 de febrero de 2026

Guerra contra Cuba y el movimiento profético de 2003-2004

Introducción

 

Los años 2003 y 2004 fueron un terremoto en el movimiento profético pentecostal cubano. El epicentro de las revelaciones recibidas estuvo en la región centro oriental de la isla y aunque las Asambleas de Dios fueron la punta de la lanza fue significativo el hecho de que representantes cristianos de movimientos no pentecostales fueran llenos de la misma revelación. Pasando por el anuncio de epidemias y desastres naturales las profecías y visiones convergieron en un mismo punto final: guerra y desembarco de tropas extranjeras en Cuba.

En el seno del Quinto Congreso Nacional de Evangelismo de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios), el jueves 13 de febrero de 2003, a la 1:55 p.m., a instantes de entregarle al Rev. Orson Vila para la ministración de una conferencia de Iglecrecimiento un pastor camagüeyano explicó desde la plataforma una sacudidora revelación. Quedó registrado en las grabaciones del evento (Ver en: https://youtu.be/_IjeVKWPEiY). Él dijo ver tropas militares de ocupación de habla inglesa desembarcando en Cuba y un nuevo orden de cosas para toda la isla, con un hombre al frente que ya estaba «en el consejo de Dios». No se esperaba que alguien dijera algo así desde el púlpito, pero igual se hizo. Costó, entre otras cosas, que el siguiente Congreso Nacional, el sexto, fuera el último.

La presión profética continuó y se esparció por toda la isla. No venía con exclusividad del Rev. Orson Vila, pero, siendo él la figura más destacada del evangelismo nacional, se convirtió en el referente principal; hacia él se volvió la atención y el apoyo de los que recibieron las revelaciones y profecías como genuinas y también el fuego cerrado de los que las rechazaron dentro y fuera de la Obra, resáltense entre estos últimos los representantes del Partido Comunista de Cuba, el Gobierno y el Ministerio del Interior.

La tensión y el clímax por la expectativa de guerra creció en el primer semestre de 2004, y llevó a que la Comisión Nacional de Evangelismo fuese citada para un tiempo esclarecedor con el liderazgo principal del Comité Ejecutivo General de la Organización.

 

Reunión de la Comisión Nacional de Evangelismo y el Comité Ejecutivo General

 

El Comité Ejecutivo General (CEG) de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios) citó para el viernes 16 de abril de 2004, a la Comisión Nacional de Evangelismo (CNE). Como secretario, acompañé al Rev. Orson Vila, presidente nacional.

Debimos aguardar antes de ser recibidos por el CEG unos treinta minutos. Sentado a solas con el Rev. Vila, en un área del entonces parqueo, próxima a la pared del edificio principal (no estaba construida la actual sede), entre los comentarios preparatorios, pregunté: «¿Hay algún camino por el que puedan interpretarse las profecías como cosas figurativas, no literales?». El afamado evangelista cubano respondió, con mucha convicción: «No, las profecías tienen que ver con hechos reales. Habrá guerra, desembarco de tropas norteamericanas… Que esté la fecha corrida más para allá o más para acá eso entra en la soberanía de Dios, pero no lo dudes, habrá guerra» (1).

Fuimos llamados, finalmente a la reunión. Aquel encuentro duró unos cuarenta minutos. El Rev. Vila explicó las cuatro etapas del avivamiento en Cuba, tal como él las había recibido:

 

1. Caídas (Orden del Tizón)

2. Empastes

3. Juicios

4. Milagros

 

Los oficiales generales expresaron dudas sobre la tercera etapa, la de los juicios; preguntaron si el Período Especial (2)  no había sido ya la tercera etapa. El Rev. Vila contestó que no; que habría juicio. Lo que complicaba el asunto era una orden del cielo en la que el Señor decía que se les hablara a los impíos de esos juicios; incluían golpes de agua, presas rotas o desbordadas y posibles maremotos. Un joven de Camagüey había visto retirarse el agua de Santa Cruz para regresar después golpeando el pueblo; otro había visto el desbordamiento de ríos. Para más alarma, el martes anterior había habido inundaciones importantes en Jatibonico y la Ocho vías (Autopista Nacional). La Dra. Noemí Morales de Vila explica:

 

Un detalle importante en la profecía fue el pronóstico de un golpe de agua en Santa Cruz del Sur, ciudad costera de la provincia de Camagüey. Esta había sido totalmente devastada por un ciclón en 1932, y fue muy significativo que, en 2008, se formó en el Cabo Gracia de Dios, en las costas de Nicaragua, un huracán que denominaron Paloma (uno de los cinco símbolos físicos del Espíritu Santo). Este pasó por Gran Caimán y se proyectó exactamente a Santa Cruz del Sur. La intensidad de sus vientos y la fuerza de la penetración del mar derribó numerosas viviendas y en su retroceso arrastró artículos y escombros dejándoles en el piso. Lo más asombroso de todo es que allí se disolvió.

La profecía sirvió de precaución, porque ante tal amenaza muchos recordaron que «un profeta lo anunció» y huyeron, protegiendo sus vidas. Nosotros fuimos a ofrecer recursos a los pastores y hermanos allí, y vimos los barcos que quedaron en los parques del centro de la ciudad. Agradecemos al Señor que guardó a su pueblo (3).

 

El segundo punto de los juicios, tal como fue tratado en la reunión, tenía que ver con epidemias. Orson explicó allí que Dios había dicho, días antes de anunciarse en Cuba el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) (4): «Oren por los niños; viene bronconeumonía», y así sucedió. La revelación incluía la visión de una jeringuilla con pus, y moscas en derredor, todo derramándose sobre Cuba. Aquellos fueron meses de muchas epidemias.

Hasta ahí todo estaba más o menos estable; el problema venía con el último elemento de los juicios revelados: una guerra. Orson explicó una visión que había tenido un hermano en la fe acerca de dos aviones; cuando explotaba el segundo empezaba a caer fuego del cielo, y venía a él una voz, que le decía: «Cuéntalo a tu pastor». Contó también de una visión que había tenido otro hermano en la fe, sobrino de un pastor bautista; se trataba de una escalera, por la que descendía un hombre vestido de blanco, que le entregaba un pergamino a Orson, y ese ser angelical, decía a ese hermano: «Corre, ve y habla a mis pastores: más libertad de espíritu, ayuno, oración, santificación, no hagan lo que están haciendo…».

Orson concluyó: «Los juicios están decretados. ¡Unjan con aceite todas las cosas!». El Rev. Alfredo Gómez preguntó acerca de «ungir casas». El Rev. Orson reiteró: «Únjanlo todo». El Rev. Osías Rosell preguntó sobre las resurrecciones que se comentaban en este contexto profético. El Rev. Orson argumentó: «¿Por qué alarmarnos si se habla de resurrecciones? Se registraron treinta y siete en el ministerio de William Branham; Juan Epifanio Limiñana tuvo ocho, ¡a una le habían hecho la necropsia!».

Para concluir aquel tiempo, Héctor Hunter, como superintendente general, expresó muy preocupado algún parecer, y pidió, en general, moderación.

Avanzaron las semanas y una grabación del Rev. Orson Vila, no hecha por él, acerca de estas profecías comenzó a recorrer el país. Por algún camino llegó al Consejo de Iglesias, al Comité Central del PCC y, finalmente, al despacho mismo de Fidel Castro. Los oficiales generales estaban muy preocupados. De los apuntes personales de ese año leo:

 

Tuve que ir a la Oficina Nacional, y vi a Héctor Hunter. Me comentó: «La Oficina de Asuntos Religiosos nos comunicó que Fidel oyó la grabación de las profecías de Orson». Dudoso, le pregunté: «¿Se sabe qué dijo?». Contestó: «Dice que tienen un efecto desestabilizador» (5).

 

No había dudas; iban a instrumentar respuestas. Los ataques a Orson de los enemigos de la fe no se harían esperar. Preocupada, la Obra nombró una comisión de estudios teológicos de la que deliberadamente excluyeron al autor, presente en casi todas las comisiones nacionales de estudios teológicos, por su cercanía ministerial al Rev. Orson Vila. El documento que se redactó y publicó posteriormente para toda Cuba trataba de cubrir a Orson Vila, aprobando una cosas y desaprobando otras. Comenzaba por decir que no había hecho una grabación con el propósito de que se difundiese por Cuba, porque nunca había sido una costumbre ministerial en él grabar sus mensajes; los que lo habían hecho partían de iniciativas propias. Lo cierto es que, aquellas «iniciativas propias» habían llegado a la mesa de Fidel Castro. Fueron tiempos muy difíciles para el probado y sufrido evangelista y para la Obra nacional.

 

Ocho años después

 

¿Qué tan corridos o prolongados pueden estar los tiempos del cumplimiento de una profecía? Basta considerar la de «los setenta años de cautiverio judío» de Jeremías (Jer. 25 y 29) o la de la séptima semana escatológica de Daniel (Dn. 9). Lo cierto es que, ocho años después de aquellas revelaciones de 2003-2004, en 2012, estalló en Cuba una de las peores epidemias de dengue hemorrágico que se pueda recordar. Las personas colapsaban en plena vía pública y caían muertas. Uno de los directores más conocidos de un hospital, en el capitalino municipio 10 de Octubre, perdió el conocimiento en pleno pase de visita y murió en minutos. En derredor se enfermaban por dengue la gente; morían vecinos y amigos. El padre del autor tuvo que ingresar; parte de su familia se afectó; a este cuadro ya de por sí calamitoso, se unió el de varios miembros de la grey de Palabras de Vida, Asambleas de Dios en Santa Amalia bajo nuestro pastorado; ellos sufrieron por este terrible mal grandemente; una hermana en la fe, en un estado muy deplorable, fue a dar a una unidad de cuidados intensivos. Ninguna persona podía considerarse invulnerable al alcance del vector transmisor: el esquivo Aedes aegypti, un mosquito pequeño y gris, con inequívocas bandas blancas en su abdomen. De las memorias del autor acerca de aquel tiempo quedó escrito y publicado:

 

Los hospitales no daban abasto. Las más prestigiosas instituciones sanitarias tuvieron que redistribuir sus áreas de atención, en favor del crecido número de casos que llegaba. Visité hospitales, fui a los hogares, pedí apoyo internacional con medicamentos y finanzas, apoyé con meriendas gratuitas a las brigadas de fumigación que trabajaban en el barrio y reparé el consultorio médico comunitario, con fuertes inversiones. Todo lo que pudimos, en lo humano hacer, lo hicimos, pero aquellos esfuerzos parecían inútiles. Cada día tenía más miembros de la iglesia enfermos.

Oré de todos los modos que pude y no quedó promesa bíblica alguna a la que no nos aferráramos. La Iglesia, unida, estaba teniendo tiempos de calidad en la presencia de Dios; casi cada domingo, había un derramamiento del Espíritu que terminaba en profecías; pero, a decir verdad, todo seguía mal, y este es el punto de la historia al que queremos llegar. No podemos olvidar aquella tarde. Estábamos solos, y me senté agotado en la oficina pastoral. Oraba en silencio, cuando de pronto vi de pronto en la memoria la escena de las profecías de 2003-2004 respaldadas por el Rev. Orson Vila. Recordamos de pronto que teníamos, como todos los miembros del cuerpo ministerial, las actas y los comentarios que se hicieron en torno a ese asunto. Estaban en un archivo contiguo, así es que abrimos la gaveta, los tomamos y nos dispusimos a leer. El célebre evangelista cubano decía en sus declaraciones: «¡Grandes jeringuillas de pus se vacían sobre Cuba! Pero el pueblo de Dios no tiene nada que temer. Esos juicios no son para la iglesia. No tienen que temer». Y el informe describía como él agregaba a gran voz: «¡Esta es la orden de Dios: “unjan a todos los hermanos con aceite!”».

La lectura de esa última afirmación fue como una descarga eléctrica: «¡Unjan con aceite a todos los hermanos!». No lo había hecho. Algo tan significativo ni siquiera se me había ocurrido…

Al día siguiente, domingo 23 de septiembre de 2012, durante la clase de Escuela Dominical, explicamos el sentir, y al terminar, hicimos un llamado especial para que pasaran al altar todos, sin excepción. Cerca de ochenta hermanos lo hicieron. Los ungimos, uno por uno, sin apuro, con toda calma. Oramos e impusimos manos sobre cada uno. Puede ser que hayamos estado dos largas horas haciéndolo; a nadie le importó el tiempo. Mientras esto tenía lugar el más importante ministerio profético de nuestra sede, el de Ricardo Baró Gorina, se acercó, y nos dijo solemnemente: «Veo una nube negra encima de cada hermano que se disipa mientras los unge».  

Ungí a cada hermano, a toda la familia; ungí todos los instrumentos de música, las puertas y ventanas, todos los muebles de la plataforma, los bancos del templo, uno por uno; cada lámpara, nuestro escritorio, cada archivo, todo, absolutamente todo. Nada quedó que no ungiera.

Respetaré lo que usted piense, pero ¿sabe una cosa?: ese día cesó la epidemia de dengue en nuestra sede del Templo Palabras de Vida de las Asambleas de Dios en Santa Amalia.

Mi padre, y mi familia en general, revirtieron el cuadro espectacularmente. La hermana de la grey que estaba en cuidados intensivos fue dada de alta inmediatamente. Hasta el día en que, por indicación del Espíritu Santo, mi esposa y yo abandonamos Cuba, el 18 de enero de 2017, nunca más tuvimos un caso de dengue en nuestra congregación (6).

 

Cuba hoy y la amenaza de una guerra inminente

 

Al no cumplirse en aquellos años el cuarto punto de las revelaciones principales de 2003-2004 (el relacionado con el desembarco de tropas extranjeras en Cuba y una guerra en general) muchos desestimaron el carácter genuino de aquellas profecías. Pienso que el pastor camagüeyano que explicó en el Quinto Congreso Nacional de Evangelismo la revelación recibida por él con relación al desembarco de tropas que, por la descripción, eran obviamente norteamericanas, cometió el error típico de los profetas: intentar poner fecha al cumplimiento de las profecías pronunciadas. El pueblo cristiano en general al desechar aquel movimiento profético (muchos lo hicieron aun desde el liderazgo) ignoraron un punto central en el visor de Dios: se corre el riesgo de cercenar el sentido prolongado de una revelación si no se tiene en cuenta que esta tiene dos dimensiones: una relacionada con su cumplimiento mediato e histórico; la otra, con el posible cumplimiento futurista. A esta última los teólogos, particularmente los escatólogos le llaman visión telescópica de la profecía. Se citan ejemplos:

 

Jesús enuncia, en Mateo 24, una profecía que trata acerca de la destrucción de Jerusalén (dimensión histórica) y el brotar de las hojas de la higuera y el principio de dolores de los tiempos del fin (dimensión futurista).

Oseas 6:2, trata sobre la resurrección del Señor (dimensión histórica) y la posible resurrección de los muertos (visión futurista).

Daniel 8, trata acerca del surgimiento de Antíoco Epifanes, de entre la dinastía seléucida (dimensión histórica), y sobre el Anticristo, en los tiempos del fin (visión futurista) (7).

 

Las profecías de 2003-2004 tuvieron efectos inmediatos, porque hubo grandes inundaciones y epidemias. El tópico relacionado con la guerra no se cumplió para entonces. ¿Se cumplirá ahora, en este contexto?

Debe decirse que, nunca el gobierno de Cuba estuvo bajo una amenaza tan grande como la que ha tenido lugar en estas últimas semanas. El precedente cercano de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero pasado abrió una puerta por la que está fluyendo la consumación de un nuevo orden de cosas en el Caribe insular, desde donde se capitaneaban las decisiones más importantes de Caracas. Cuba está en una posición muy delicada. Los ojos del movimiento pentecostal cubano y de la Iglesia en general se vuelven a aquel movimiento profético de 2003-2004 para preguntarse: ¿aquel anuncio explosivo que muchos desdeñaron es esta guerra que está a las puertas de la isla?

 

¿Por qué Dios haría un anuncio así?

 

Responda el lector por qué Dios anuncia los males que vendrán a los que tienen oídos para oír. Resaltan antes que todo las palabras de Amos 3: 7: «Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas».

En Su misericordia Dios no anuncia las pruebas que sufrirá una nación con insanos propósitos. Dios quiere un «volveos a mí» (Zac. 1: 3). « Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis» (Ez. 18: 32).

Desde su total ignorancia espiritual el Partido Comunista de Cuba, que no conoce a Dios, ni nada de lo que por el bien de un pueblo el Alto Ser que nos creó puede hacer, interpretó erradamente aquel movimiento profético; vieron en él un conjunto de oráculos malintencionados nacidos de la mente humana y dirigidos a crear inestabilidad, crisis y rebelión interna. Respondieron con persecución, presión y denegación de permisos

 

¿Quiere la Iglesia una guerra?

 

Absolutamente no, pero tal cosa no la decide el Cuerpo de Cristo en la tierra. Dios tiene un kairos (8) (trato en el tiempo) para Cuba, y Su soberanía determina cuando tendrá lugar. Los delicados momentos que vive la nación apuntan hacia una conflagración bélica. Portaaviones nucleares norteamericanos están anclados cerca de la costa del archipiélago y aviones de reconocimiento de última tecnología bojean la isla que, en un total estado de desamparo geopolítico, nada podrá hacer frente a un desembarco militar o un ataque aéreo.

Es «el tiempo de los odios», parafraseando a Stefan Zweig. Difícil tarea la que le espera a la Iglesia de Cuba. Balacear los hondos resentimientos de un pueblo que perece entre el hambre y el desabastecimiento y un gobierno que confunde amigos con enemigos y viceversa, mientras trastoca significados equivocando patria con partido y pueblo con ejército, asumiendo con vana arrogancia una capacidad que no tiene ni en sombras de resistir siquiera dos horas la avalancha militar de la nación más poderosa de la tierra, que acaba de hacer un asombroso derroche de tecnología entrando a Venezuela, sacando a su presidente y colocándolo tras los barrotes sin una sola baja militar, nada más difícil para la Iglesia que moverse en un contexto así.

La Iglesia de Jesucristo, tiene una misión profética que no puede desconocer so pena de ser demandada por Aquel que la colocó como luz del mundo (Mt. 5:14) y sal de la tierra (Mt. 5:13). El pueblo de Dios mira con honda preocupación al desenvolvimiento de estos complejos acontecimientos. Como madre de todos los cubanos la Iglesia tendrá sus puertas abiertas, sin distingo de ideologías, razas, orientación sexual, integración social o poder económico. El amor de Dios en Jesucristo será derramado desde cada sede y la oración mundial de todos los cristianos de la tierra estará dirigida a dar suficiencia a la sufrida Iglesia cubana en un tiempo tan difícil como el que hoy le toca vivir.

La gracia, el amor y la bendición de Dios en Jesucristo acompañe a cada cubano, especialmente a la Iglesia caribeña que, una vez más, estará en el epicentro de lo que es ya una catástrofe geopolítica, luchando al lado de su pueblo para mitigar los odios encendidos de los corazones, fortaleciendo al débil, vendando heridas y elevando a lo más alto el nombre de Jesús, aquel que murió por todos los cubanos.

 

 

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(1) Octavio Ríos. Memorias de 2004Documento. Archivos personales.

(2) Período Especial. Término con que el gobierno de Cuba designó a la hambruna masiva y el desabastecimiento que tuvo lugar en la primera mitad de la década de 1990. (Nota del autor.)

(3) Dra. Noemí Morales de Vila. Entrevistada por O. Ríos. Redes privadas. 22 de febrero de 2025. 12:51 p.m. Usada con permiso.

(4) El síndrome respiratorio agudo severo (SARS) fue una neumonía grave causada por el virus SARS-CoV-1. Afectó a muchos países entre 2002 y 2003. No se han notificado casos desde 2004. Ver en: Redaction. Severe Acute Respiratory Syndrome (SARS) (SARS). Accedido: 26 de diciembre de 2024, 8:28 p.m.

https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/10856-severe-acute-respiratory-syndrome-sars

(5) O. Ríos. Memorias de 2004Documento. Archivos personales.

(6) O. Ríos. «Esto hice como pastor cuando enfrenté aquella terrible epidemia...». https://octavioriosblog.blogspot.com/2020/03/esto-hice-como-pastor-cuando-enfrente.html  Accedido: 26 de diciembre de 2024, 9:40 p.m.

(7) Octavio Ríos. «Acerca de la visión telescópica de la profecía». Publicado: 4 de mayo de 2020.

https://octavioriosblog.blogspot.com/2020/05/acerca-de-la-vision-telescopica-de-la.html

(8) En griego hay dos palabras para «tiempo». Una es cronos, que es el tiempo ordinario de su reloj. La otra es kairos, que tiene que ver con tiempos que son como tratos de Dios con la humanidad. (Nota del autor.)



lunes, 2 de febrero de 2026

Qué significativo que el yerno de Carlos Marx fuera cubano

Es significativo que el yerno de Carlos Marx fuera cubano. Se llamó Pablo Lafargue. Periodista, médico, teórico político y revolucionario francés, nació en Santiago de Cuba, el 15 de enero de 1842. Pasó la mayor parte de su vida en Francia, con sedes temporales en Inglaterra y España. Su contacto con Marx lo volvió a sus erráticas ideas y terminó siendo el esposo de su segunda hija, Laura Marx.

Lenin describió a Pablo Lafargue  como uno de «los más talentosos y profundos divulgadores de las ideas del marxismo». Su obra más conocida es El derecho a la pereza (qué título). 

El 25 de noviembre de 1911 de suicidó junto a su esposa en Draveil, Francia.

Significativo su origen; significativo su suegro; significativa su forma de morir.







domingo, 1 de febrero de 2026

MARZO DE 1988: ES ATACADA LA IGLESIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL (ASAMBLEAS DE DIOS) EN SANTIAGO DE CUBA

Estado en que quedaron el piano, las sillas y los
bancos. Observe el ventilador del púlpito en el
suelo y las pergas de cerveza lanzadas por doquier.

CONTEXTO DEL ATAQUE


En febrero de 1988 en ocasión de celebrarse la semana nacional de los jóvenes, la dirección de la Iglesia central de Santiago de Cuba, en la isla caribeña, invita al evangelista Rafael Mendoza Lorenzo. No estaba prevista una actividad de envergadura, pero la reacción espiritual devino en conversiones masivas y sanidades abundantes, que incluyeron numerosos empastes dentales. La Iglesia se desbordó y la actividad juvenil devino en una explosiva y masiva campaña evangélica. Desde muy temprano en la mañana la gente hacía largas filas para poder entrar. Contra lo acostumbrado tuvieron que ser abiertas las puertas laterales a fin de que, los que no tenían acceso al local, pudieran al menos oír.

Pronto el escepticismo comunitario llevó al envío de estomatólogos, con la misión no de atender a tantas personas necesitadas de asistencia, sino de revisar la boca de los que testificaban con el propósito de desmentirlos. Culminada la semana Rafael Mendoza se marchó, pero aquel despertar continuó y el templo siguió llenándose de una multitud ávida de ministración. El pastor local era el Rev. Manuel González Dotres.

El domingo 13 de marzo de 1988, ya desde la mañana se notaban actividades en los exteriores del templo. Las autoridades levantaron quioscos y pusieron a la venta bebidas alcohólicas frente a las entradas del Templo. Bocinas grandes con música estridente ensordecieron la cuadra. Se añadieron en las calles juegos mecánicos con el propósito de atraer niños y adolescentes. Ya en la tarde-noche estando el templo lleno irrumpió, en programada estampida, un grupo de personas con banderas cubanas, gritando consignas que mezclaron con palabras obscenas y blasfemias. Toda una muchedumbre supuestamente ebria, incontrolable, subió al altar. Rompieron sillas, muebles en general, golpearon y destruyeron el audio, atacaron a las personas y en un singular ejercicio de pseudopatriotismo durante treinta minutos protagonizaron una actividad terrorista, en todo el sentido de la palabra.

El gobierno informó en los días siguientes a los Revs. Humberto Martínez Sabó, superintendente nacional, y a Manuel González Dotres, en su carácter de pastor local, que aquel comportamiento se debía al pueblo que, espontáneamente e indignado desaprobaba aquella actividad. 


DECLARACIONES OFICIALES DEL EVANGELISTA RAFAEL MENDOZA 


En primer lugar, para nadie es un secreto que en el medio donde vivimos treinta personas no se pueden confabular para hacer algo sin que los organismos de la sociedad lo sepan previamente. El que pretenda que le crean eso es aún más ingenuo que el que lo cree. Por cada cinco o diez personas hay en Cuba un canal de información que fluye. Eso lo sabe todo cubano. Al Templo de Santiago de Cuba entraron más de cuarenta o cincuenta personas, con mucha autoridad, conscientes de que toda la destrucción que hacían estaba respaldada por una autoridad superior.

En segundo lugar, estos hechos duraron un buen tiempo. En toda esa hora no hubo intervención de las fuerzas del orden, en una Iglesia que tiene una ubicación céntrica, no estamos hablando de Majayara, ubicada en una meseta, a setecientos metros de la casa más cercana, estamos hablando del Templo Central de una ciudad que es la segunda capital de Cuba. Todo el mundo sabe que cuando se coloca una pipa de cerveza y se pone música, a ese tipo de actividad, que es obviamente peligrosa, se le da cobertura policial, abierta y encubierta. Los representantes de la autoridad estaban muy cerca observando lo que allí estaba ocurriendo.

En tercer lugar, una Iglesia no puede hacer una campaña evangélica sin que existan controles en el público de parte del gobierno que está allí presente a través de sus representantes encubiertos. La Iglesia de Santiago de Cuba estaba vigilada las veinticuatro horas durante todos aquellos días. No hay un solo argumento que permita suponer que no se sabía que aquello se iba a hacer y, mientras estaba ocurriendo, suponer que no se sabía que estaba pasando.

En cuarto lugar, las personas entraron con banderas cubanas y gritando consignas, lo que hace muy clara la identidad ideológica de aquella gente para el que todavía tenga dudas con lo que le he dicho. Lleguen ustedes a sus propias conclusiones (1).


Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios (II Ts. 2: 3, 4).

 

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Tomado de: Octavio Ríos. Historia de las Asambleas de Dios en Cuba. Tyler: Rios de la Cruz Books Ministries. Tomo II, pp. 578-581.





sábado, 24 de enero de 2026

La misión de las estrellas es brillar

Las estrellas, rutilantes suspensas de la noche, qué bien definida tienen su misión. Ellas cumplen sin dobleces el propósito central que Dios les dio el día de la creación. 

El sentido de cada una no está en un orbitar inacabable que circunde galaxias donde no nacieron.

No existen para colisionar planetas, ni desprender de sí radios nocivos.

No son lágrimas de dioses cansados, ni cenizas de un incendio antiguo.

Astrólogos, científicos del desatino: sepan que ellas no definen destinos a capricho, como tahúres celestes; ni deciden quién ama o a quién toca naufragar. Su misión es brillar para que la noche no sea el miedo, ni el vacío se sienta dueño del espacio.

Las estrellas existen para tu paz, y para que el universo nunca olvide cómo decir: «Silencio».

Hablan a tu alma cada noche ¡cada noche! y te dicen: «En la más densa oscuridad, en la más acabada soledad, en el desarraigo, el destierro y la lejanía es posible brillar».

En tus más profundas tristezas brilla con el brillo de Cristo, Aquel que dijo de sí: «Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana» (Ap. 21:6). El brillo de esa estrella tiene un significado único: anuncia el fin de la noche.





viernes, 23 de enero de 2026

Deja que los muertos entierren a sus muertos

Ocurrió camino a Jerusalén. La ubicación geográfica e histórica está definida en el inicio de ese pasaje, en Lucas 9: 51, donde se lee: «Cuando se cumplió el tiempo en que Él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén». La escala programada en Samaria no se pudo cumplir; allí no quisieron recibirle. Como puede ver, usted no es el primero al que no abren la puerta; le precedió el Señor. Rumbo al corazón histórico y espiritual de Israel, en Sion, varias personas se acercan a Jesús con resueltas intenciones de seguirle. Uno de ellos, quiso imponer una condición. Así le dijo: «Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre» (Lc. 9: 59). No significaba que aquel padre ya hubiese muerto. Las ceremonias que precedían a la sepultura en la cultura israelí eran rápidas. No tendría sentido que aquel hijo anduviese en los caminos, al encuentro del Señor, si su padre ya hubiese muerto. La respuesta de Jesús es el centro de esta referencia histórica y encierra una percepción profunda de la urgencia del Evangelio. «Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios» (v. 60).

¿De cuántos modos tales palabras pueden traerse a nuestras vidas? ¡Cuántas esperas nos llaman a posponer el compromiso total del Evangelio! Trabajos, estudios, vínculos familiares, fraternales o sociales; o la mera percepción de insuficiencia que nos acompaña siempre. Tales cosas son «muertos» que dilatan el tiempo de hacer algo que tiene la urgencia mayor: la decisión inmediata por Cristo y el anuncio del Reino de Dios.

Ayer dediqué más tiempo de lo habitual al análisis politológico del hemisferio. Ya tarde, no lejos de casa oí profundo en el Espíritu esas palabras: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios» (v. 60b).


 




jueves, 22 de enero de 2026

Iré a la India

Dicen que Eenzame Uitvaart [El Funeral Solitario] es una iniciativa en los Países Bajos donde poetas asisten a los entierros de personas fallecidas sin familiares ni allegados. Basándose en datos mínimos, el poeta escribe y lee un poema personalizado, garantizando que nadie sea enterrado en el anonimato. Se busca proporcionar una despedida digna y humana. 

Es decir, que primero lo asesinan en el hospital, a través de la llamada y promovida eutanasia, y luego le dan un entierro digno con poesía personalizada. Países Bajos, muy bajos...

Quisiera hacer una gira turística en este verano, pero el último lugar de la tierra que quisiera visitar es ese deplorable país. ¿Sabe usted cómo están los vuelos turísticos al último cantón de la India? 






lunes, 19 de enero de 2026

Libros, más libros, y la radio...

«Jamás las personas libres podrían concebir lo que los libros significan para las personas escondidas. Libros, más libros, y la radio... Esa es toda nuestra distracción». Son palabras de Ana Frank. Tenía trece años la pequeña alemana cuando se refugió con su familia en la sede de un almacén de su padre, en Holanda. Eran judíos. Escribió su diario entre el 12 de junio de 1942 y el 1 de agosto de 1944 (1)

El 4 de junio de 1944 fueron descubiertos por la policía nazi. El oficial que encabezó el arresto fue Karl Silberbauer, un SS-Oberscharführer (suboficial de las SS), austriaco al servicio de la Alemania nazi. Dos policías neerlandeses acompañaron a Silberbauer. En Países Bajos de hecho murió alrededor del 75 % de los judíos neerlandeses, una de las cifras más altas de Europa Occidental, gracias al eficaz apoyo que tuvo la policía nazi alemana de la policía neerlandesa.

Aquella aciaga mañana del 4 de junio quedó atrás para Ana el único y cálido refugio, el abrigo familiar, el entorno de amor, y los libros..., aquellos que la ayudaron a sobrevivir a tamaño encierro, los que le alimentaron el alma mientras escribía su diario escrito para para sí misma, para una amiga imaginaria, y también para nosotros.




 


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(1) Ana Frank. Diario. La Habana: Editorial Gente Nueva, 2009, p. 126.



domingo, 18 de enero de 2026

Solo nos queda confiar en el corazón de Dios

El camino para movernos dentro del mal no es comprenderlo, sino confiar en el corazón de Dios. 

A los ojos humanos el mundo es un vasto absurdo, desbordado de contradicciones. Solo nos queda confiar en el corazón de Dios.

En todos los órdenes reina el más completo caos social; se derrumban gobiernos, líderes fatuos asesinan a sus pueblos. Se llenan los noticieros de la mañana de titulares sombríos. Solo nos queda confiar en el corazón de Dios.

Job, Abraham y Jonás no supieron moverse en el mal, pero tuvieron un gran atino que enrumbó para bien sus vidas: confiaron en el corazón de Dios.





sábado, 17 de enero de 2026

Virginia de la Rosa, con el Señor

Virginia Nell de la Rosa

El 21 de noviembre de 2025, a las 5:36 p.m. supimos de la promoción a la gloria de la esforzada misionera y pastora norteamericana Virginia de la Rosa. Su paso por la vida dejó en nuestros corazones una huella profunda, y en la natural tristeza que nos causa la despedida dimos gracias a Dios por la bendición que significó y su inspirador ejemplo de amor y servicio al Evangelio.

Virginia Nell de la Rosa nació el 16 de julio de 1939, en Bowie, Texas, Estados Unidos. Recibió formación ministerial en Southwestern Assemblies of God University, donde conoció a su esposo, Ben de la Rosa. En lo que fue un gran esfuerzo de preparación como misionera se tituló como maestra de español de la Universidad Panamericana en Edinburg, Texas. Sirvió por años a la obra evangélica de México y se le vio realizar muchos viajes misioneros a Guatemala.

Antes de comenzar su esforzada vida misionera, la hermana Virginia, con su esposo pastoreó la congregación de las Asambleas de Dios en Abilene, Texas, donde tuvimos, mi esposa y yo, el privilegio de conocerla en septiembre de 2017, en ocasión de una Convención Misionera donde fuimos cordialmente invitados por el Pastor Samuel López. La hermana Virginia tocaba el piano aquella noche al cierre del servicio y se elevaba en el Espíritu. Cómo olvidarlo. 

Desde aquel encuentro, no cesó de apoyarnos en todos los órdenes. En cualquier momento de la semana mi esposa recibía una llamada suya y nos enviaba preciosas postales con nobles contribuciones. Sus oraciones de intercesión por nuestras hijas no las olvidaremos nunca.

Amaba Virginia las flores, más que todo las rosas; y la pintura de la naturaleza, como quien dialoga en silencio con los colores, pero más que todo amó a su Señor, creador de esa belleza que enrumbó su delicado sentimiento estético y artístico expresado tantas veces en los Jardines botánicos de Forth Worth. 

Desde su bellísima ancianidad disfrutó de sus cinco hijos, Steven, Paula, Marcelina (Manuel), Daniel (Helen) y Dara y de trece nietos, Benjamin, Stephanie, Valerie, Joshua, Sarah, Christine, Natalie, John, Mario, Jeremy, Zachary, Paul y Chase. Dios le dio la dicha de ver muchos bisnietos. 

Ofició la ceremonia de despedida el Pastor James Murray. En su memoria se recrearon anecdotarios sentidos de su vida de amor y servicio al Señor. Nos duele su partida, pero nos conforta saber que descansa para siempre en el regazo de su Señor, a quien tanto amó. 

Desde Rios de la Cruz Books Ministries enviamos nuestras más sentido mensaje de amor a toda la familia. Mucho le fortalezca el Señor. 

«Y esta es la promesa que Él nos hizo, la vida eterna» (I Jn. 2:25).

Dios les bendiga.

Con amor,


Rev. Dr. Octavio Ríos Verdecia

Revda. Dra. Elízabeth de la Cruz de Ríos

Dra. Elízabeth Ríos de la Cruz

Dra. Viria Ríos de la Cruz


 

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Los datos personales de la Pastora y Misionera Virginia de la Rosa fueron tomadas de su Obituario, enviado amablemente por su hija, la Sra. Marcelina Lozano, fiel hermana en la fe. Usado con permiso.




viernes, 16 de enero de 2026

¿Alguien dijo que eso que parece ser no lo es?

Solo el filtro del Evangelio en los ojos me permite ver belleza en la vida. 

Esta parece ser la perspectiva fanática de uno con frustraciones muy grandes. 

O el descorazonamiento propio de aquel que miró con cristales de esperanza a cosas que no llegaron. 

O el sinsabor del que cató malos vinos.

O la sufrida experiencia del beduino que, finalmente, no encontró un oasis.


¿Alguien dijo que eso que parece ser no lo es?

«El evangelismo es testimonio. Es un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde conseguir comida». D. T. Niles (1) (2).

«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable» (I Pe. 2: 9). 





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(1) Frase original en inglés: «Evangelism is witness. It is one beggar telling another beggar where to get food». D. T. Niles. That They May Have Life. New York: Harper & Brothers, p. 96, 1951.

(2) Daniel Thambyrajah Niles (1908–1970) Pastor y evangelista ceilanés (Sri Lanka). Se le recuerda como presidente de la Conferencia Metodista de Ceilán.

 


jueves, 15 de enero de 2026

En tantos sentidos escribir es cambiar el mundo

Quizá no haya acto más revolucionario que el de escribir. Es un sentido existencial el que escribe es uno que está en disenso con la realidad; no le gusta el mundo en que vive, rechaza sus inercias; los reptantes cursos de los sicofantes, escaladores de oficio, le causan repulsa profunda. 

Los escritores allanaron montañas y llamaron la atención a cumbres ignotas, dignas de escalar. Más que descubrir una tierra lejana, inspiraron su conquista. No dictaron el rumbo de la batalla, pero fueron la gallardía del adalid. Cuesta trabajo creerlo, pero el rústico general Antonio Maceo, entre acometidas campales y cargas al machete, gustaba reclinarse en su hamaca, para oír de un ayudante cercano la lectura de los poemas de Bécquer.

El que escribe es un inadaptado que, en tan duro oficio, reconfigura el mundo. Difícil tarea la de cambiar las cosas. Parecería ser el ejercicio de un alucinado, pero qué caminos se abrieron desde los libros; ellos enrumbaron la consciencia moral, el sentido de la identidad y la libertad interior. Homero enseñó a mirar el heroísmo; Cervantes, a dudar del héroe; Kafka reveló el absurdo del poder. 

Las reformas importantes que reverdecieron el andar humano nacieron de libros. La incomparable Biblia partió en dos la historia y el mundo ya no fue igual.



 


miércoles, 14 de enero de 2026

No hay vida pobre

«Si su vida diaria le parece pobre, no se queje de ella; quéjese de usted mismo, dígase que aún no es lo bastante poeta como para convocar su riqueza, pues para el creador no existe pobreza, ni lugar pobre o indiferente». Así escribió el poeta y novelista austriaco,  Rainer María Rilke (1875-1926) desde París, en una sentida carta Franz Xaver Kappus, el 17 de febrero de 1903.

Leído desde el exilio, la escasez o la historia, estíos de mi pobre memoria, tales palabras tienen un filo casi doloroso: no absuelven del mundo, pero tampoco permiten la resignación. Invitan a fundar patria en la mirada y poesía renovada en el alma.



 

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(1) R. M. Rilke. Cartas a un joven poeta. Traducción de Jaime Ferreiro. Madrid: Alianza Editorial. 2010.





martes, 13 de enero de 2026

El destino de los que reescriben la historia es ser reescritos por ella

Como todos los colectivismos se consideran a sí mismos magnos salvadores de la humanidad, entre sus primeras iniciativas, apenas asumen el poder, está el de reescribir la historia. En la nueva lectura que hacen del pasado las estructuras anteriores era erradas y sus ejecutores, personas siniestras y muy oscuras. En el esfuerzo de manipularlo todo, obsesivamente ignoran el claro-oscuro que acompaña a todos los actos y formas de orden de la humanidad; también a ellos...

Pero la historia no se detiene y hay límites a su manipulación. Nuevas generaciones borran y reescriben lo que aquellos colectivismos impusieron como narrativa autorizada con aires de inamovible. En fin, la historia reescribe a los que la reescribieron.

Y así marcha la vida, como si la historia tuviera su propia soberanía. De ella aprendemos una cosa: el destino de los que reescriben la historia es ser reescritos por ella.




lunes, 12 de enero de 2026

Refranes

Me molesta escuchar a esas personas que para todo echan mano de un refrán. Trato de evitarlas, porque no quiero que la gente diga refiriéndose a mí: «Dime con quien andas y te diré quién eres». Es una muchachada ser así y «el que se acuesta con muchachos, orinado amanece». No quiero eso, porque «prefiero ser cabeza de ratón que cola de león».

Lejos, lejos de esos refraneros que te vuelven moralejo, porque «cada cual huele a la flor que se arrima».




domingo, 11 de enero de 2026

Viajando, viviendo

Entrando a otras dimensiones. 

Viajando en el tiempo, al pasado que no viví, al futuro que no llegará. 

Viviendo en otras vidas, mirando con otros ojos. 

Llorando una pérdida que no sufrí. Riendo por alegrías que no me tocaron.

Bajo la sombra de árboles que nunca existieron y aun así me cubren del sol 

Leyendo, leyendo, leyendo...





sábado, 10 de enero de 2026

Títulos

«Cuando crece la hiedra».

«Allá lejos y hace tiempo».

«Ausencias que acompañan».

«Siguiendo la ruta de un pájaro herido».

«En cada espacio de mi soledad».


¡Cuánto puede decir un título! Algunos hacen innecesaria la lectura del poema.





viernes, 9 de enero de 2026

Antes sabía; ya no

Antes sabía si estaba cansado.

No había paralelos que simularan

ese estado de fuerzas agotadas

en que todos dormimos extenuados.


Tantos años cambiaron el saber.

¿Estoy cansado o frustrado?

¿Agotado o decepcionado?

Puede ser muy difícil entender.


¿Extenuado o rechazado?

¿Fuerzas apagadas por el trabajo,

o ese navegar en el mar de los olvidados?

Antes sabía si estaba cansado. Ya no.






jueves, 8 de enero de 2026

¿Quién es?

Suena el teléfono de Arthur Schopenhauer. El célebre filósofo alemán lo atendió, y contestó:

__¿Quién es? 

__ Soy Pedro __ respondieron del otro lado del auricular.

__¿Quién es? __ volvió a preguntar el filósofo.

__Digo que soy Pedro __ respondió la misma voz.

__¿Quién es? __ inquirió por tercera vez Schopenhauer.

__ ¡Pedro, soy Pedro! __ dijo algo confundido el que llamaba.

__ ¿Está seguro de que sabe quién es? __ dijo resumidamente el filósofo.




miércoles, 7 de enero de 2026

Donde se leía «vergüenza» escribieron «orgullo»

A ese crimen, que es la guerra, lo llamaron «patriotismo».

Al robo de estado, «expropiación».

A la agresión imperialista, «operación especial».

A la injerencia, «solidaridad».

Al holocausto judío, «solución final».

Al que piensa diferente, «enemigo de clase».

A la abominable depravación homosexual, «orgullo gay».

Al asesinato del paciente terminal, «eutanasia».

Al odio criminal al enfermo congénito, «eugenesia».

Ellos redefinieron la verdad y la transparencia, como eventos «políticamente incorrectos».

A la Iglesia, luz de este mundo (Mt. 5:14) y sal de esta tierra (Mt. 5:13) llamaron «instrumento de coacción ideológica». Su carácter de institución lo redefinieron como mera «asociación».

A la necedad del ateísmo llamaron «filosofía».

Ellos abrieron el camino para el «orgullo» de los ladrones, pederastas, desvergonzados y mentirosos de toda la tierra. E hicieron alianza con los que compartían el mismo «orgullo».

Así dijo el profeta, en la Voz del Altísimo: «...Somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento» (Is. 64:6). 

Orgullo, orgullo, orgullo, donde debió escribirse: «vergüenza, vergüenza, vergüenza».




 


martes, 6 de enero de 2026

Para esos que son aplaudidos

En el sermón de John Wesley: «The Great Privilege of Those That Are Born of God», el célebre predicador inglés afirmó: «Si se sigue el camino de Cristo, se puede esperar ser aborrecido por el mundo; la aprobación de los hombres no es señal de la aprobación de Dios».

En su sermón 34, «On Visiting the Sick», definió: «El que intenta agradar a todos los hombres no puede agradar a Dios».

En una carta escrita a un discípulo en 1760, él escribió: «Aquellos que siguen a Cristo fielmente deben esperar burlas, reproches y persecución; si todo el mundo los aplaude, quizá no están siguiendo a Cristo, sino a sus propios deseos».

En una oportunidad fue laureado y aplaudido, y deteniéndose, muy asombrado, Wesley, dijo con voz entrecortada: «A mi Señor lo crucificaron y a mí me aplauden. Dios mío, ¿¡qué hice mal!?»