Dicen que la verdad ofende. ¿Qué mentiroso quiere que le digan cuánto lo es? Estafadores, desvergonzados, o en resumen, todos los truhanes, qué ofendidos se sienten cuando alguien les endilga públicamente con los merecidos epítetos.
Esta tarde presencié una escena. El cerdo gritó a la gallina:
___¡Gallina!
La gallina gritó al cerdo:
___¡Cerdo!
Y ambos se sintieron igualmente insultados. No hay dudas, la verdad puede ser muy ofensiva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Su comentario a este artículo se recibe con respeto y gratitud.