No son nuevas las olas.
Se movieron a la par de remotas memorias.
Arremolinadas y espumeantes viajaron
con iniciativas frescas o renuncias cansadas.
Algunas saltaron festivas,
otras reptaron serenas y amargas.
Parabienes y desengaños se fingen nuevos
entre las aguas sinuosas que llegan;
aguas de olas que no son nuevas,
como no lo son las horas de vida que acompañan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Su comentario a este artículo se recibe con respeto y gratitud.