Se trata de un caso de insubordinación en límites inauditos. Es una alteración del equilibrio, una rebelión descabellada y, más que eso, un completo abuso de la libertad, todo nacido de un inconsulto. Y hay que trabajar para impedir tamaño desacato. Se trata del Sol: no pide permiso para brillar.
Y los demás pueden seguir su ejemplo.
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