Translate

domingo, 4 de octubre de 2026

La urgencia del Evangelio

Los titulares locales de este domingo 28 de septiembre  de 2026 anunciaron: «Cuatro adolescentes murieron tras una persecución policial a alta velocidad en Tyler, Texas, que tuvo lugar después de un tiroteo» (1).

Supimos por el desarrollo de la noticia que alrededor de las 3:43 a.m., en la manzana 1500 de Lake Placid Road en Tyler, dos personas (un joven de 17 años y una joven de 18) resultaron heridos de bala. La policía de Tyler identificó un vehículo sospechoso y comenzó una persecución a alta velocidad que se extendió por la ciudad y continuó por la autopista Highway 31 East. Al salir de la ciudad, unidades del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) se unieron a la persecución, y ya cerca de las 5:30 a.m., a las alturas del County Road 211, un oficial del DPS intentó una maniobra de inmovilización de precisión para detener el auto y lamentablemente tuvo lugar un trágico accidente. Tres de los ocupantes murieron en el lugar y el cuarto fue trasladado a un hospital local, donde falleció poco después.

Eran cuatro jóvenes, tres de 17 años y uno de 15.

Hoy miraba en las redes de uno de los pastores más esforzados de la ciudad, gran amigo, las tristes escenas de los minutos previos al entierro de uno de los jóvenes. Lo llamé y le pregunté. Supe que era su sobrino. Oré con él, y al hacerlo, pensando en las lágrimas de aquella madre al pie de su hijito sin vida, me vino al alma el desasosiego de no ver de pronto, a la luz de Romanos 8:28, qué bien podía nacer de un siniestro así; y pensé entonces en la urgencia del Evangelio, como un bien supremo. 

Vivimos —yo el primero— como si la predicación del Evangelio fuera un asunto de segunda importancia, nublado de nuestra vista cercana, por los afanes envolventes de la vida, y el Evangelio es una urgencia que no tiene paralelos, porque no sabemos cuándo morirá la persona que tenemos delante, ni sus hijos o hermanos. Urge el tema de la fe, porque ignoramos cuándo la gente va a partir.

Cuatro jóvenes..., uno de ellos con 15 años, dejaron la vida. ¿A dónde fueron?

Ayer leía anuncios y declaraciones de organizaciones evangélicas de mi país de origen. ¡Qué desenfocados y dispersos los sentí entre asuntos meramente sociales! La Iglesia duerme y qué urgente es la predicación del Evangelio. 

Un hombre un día quiso seguir a Jesús, pero entendía que existían asuntos de atención prioritaria, y Jesús le dijo: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios» (Lc. 9:60). Esa es la Palabra para la Iglesia cubana hoy. Pronto morirá mucha gente allí. ¿Cuál será el destino eterno de cada una?

Esa también es la Palabra para ti y para mí. No sabemos cuándo partirán las personas que caminan a nuestro lado, por jóvenes que sean. Por eso no hay urgencia mayor que el Evangelio. Él hace la diferencia entre la salvación y la perdición, el cielo y el infierno, la vida y la muerte.

Ese es el bien supremo que veo nacer en el corazón frente a las tristes vivencias de estos días: el sentido de la urgencia del Evangelio.





__________


(1) KLTV. «JP confirms 4 teens killed during police chase following reported shooting». 

https://www.kltv.com/2026/09/28/jp-confirms-4-teens-killed-during-police-chase-following-reported-shooting/ Accedido: 28 de septiembre de 2026, 10:55 p.m.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Su comentario a este artículo se recibe con respeto y gratitud.