En una caricatura humorística, quién sabe hecha por quien, un niño pregunta al abuelo: «Abuelo, ¿qué es preferible, ser de derecha o de izquierda?». El abuelo contestó: «Pues verás, antes que todo, no ser gilipollas».
A la verdad, el humor logra decir cosas que la prosa sobria no consigue definir.
Ahí se la dejo. Ya tiene un nuevo principio de vida.
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